Lagrimas silenciosas.

2567 Words
Ella seguía estacionada en las afueras de su hogar, aún dentro de su auto, aferrada al volante con la cabeza hundida entre sus manos y el rostro completamente empapado. El maquillaje que con tanto esfuerzo se había colocado ahora se derretía lentamente con las lágrimas que lo bañaban. Aquel día había resultado un completo desastre, sin dudas lo recordaría como el día en que su corazón y orgullo fueron pisoteados delante de todos. Su decepción y su tristeza eran tan grandes que en aquel momento solo quería cavar una tumba y enterrarse allí para desaparecer. Mientras veía hacia la nada y sus lágrimas seguían cayendo por montones pensó en las palabras que le había dicho Cameron tiempo atrás. Aquel imbécil estaba en lo cierto, era una ingenua, una tonta y debido a eso había sido expuesta al ridículo y la traición más grande que podía enfrentar. Se quedó encerrada en aquel coche hasta que la media noche llegó, hasta que su lamentable llanto fue disminuyendo. No quería llegar a su hogar en el estado en que se encontraba, no estaba dispuesta a hacer que sus padres se preocuparan y mucho menos tenía ánimos para ser bombardeada con preguntas. Después de durar 1 hora llorando detrás del volante del coche la joven llegaba a su casa arrastrando sus pies, con sus ojos hinchados y rojos de tanto llorar. Agradeció a los cielos que a esa hora sus padres ya se encontraban en la cama por lo que pudo escabullirse en secreto hasta su habitación donde se internó y lloró hasta quedarse dormida. La situación con Bryan Simons era extremadamente dolorosa, se trataba de su primera relación, la primera vez que amaba a alguien y entregaba todo de sí. Desde el momento en que decidió darse la oportunidad con aquel chico consideró que este era la persona con quien quería experimentar el amor y quien sabe, quizás compartir un futuro, creía que Bryan era el indicado pero tristemente había sido engañada por una sucia actuación. …….. - Cameron.- Bryan se acercaba. - ¿Qué sucede? .- Se detuvo. - ¿Has visto a Ella? - Lastimosamente la veo a menudo ¿Por qué? - ¿Te dijo algo? - ¿Se supone que deba decirme algo? .- Metió sus manos en sus bolsillos. - Tus padres…o tus padrinos ¿Te han dicho algo? - Ve al grano.- Miró su reloj.- Di lo tengas que decir y déjame seguir mi camino. Estás desperdiciando mi tiempo, aún debo ir a clases. - Rompí con Ella. - ¿Y eso en que me afecta? .- Se mostró indiferente. - Quiero saber si le contó a sus padres. Si les dijo algo sobre lo que ocurrió. - ¿Quieres saber si le dijo sobre tu engaño? .- Dibujó media sonrisa. - Yo…- Se agitó.- ¿Se los dijo? - Puedes estar tranquilo.- Palmeo su hombro.- Mis padrinos no saben la clase de basura que eres.- Pasó a su lado. - ¿Cómo te enteraste? Se supone que Ella te detesta, no creo que te haya contado. - No, Parker no me contó nada. Yo tampoco pregunté.- Rascó el puente de su nariz.- Lastimosamente el numerito que montaron ese día en las afueras del club fue de dominio público. Me extraña que no notes que todos hablan de eso.- Se acercó a él y sonrió con frialdad.- Todos hablan de lo canalla y basura que fuiste. - ¿Te divierte? .- Sonrió con enojo. - Mucho.- Asintió.- Porque tu eres un imbécil que solo le importa el placer y jugar con las niñas sin importar las consecuencias. Te mereces que todos te vean como la porquería que eres. - ¿Así que estás del lado de Ella?.- Asintió. - Te equivocas.- Enarco una ceja.- No estoy de su lado. Para mi Parker solo fue una tonta y patética que decidió creer ciegamente en alguien sin tan siquiera interesarse en investigar la verdad. Si me lo preguntas.- Sonrió.- Ella también se merece lo que le está ocurriendo.- Se dió la vuelta y se alejó. - ¡Eres un grandísimo imbécil Cameron Spencer!.- Le gritó. - No tanto como tu, amigo.- Levantó su mano y le mostró el dedo medio mientras se alejaba. ……. Habían transcurrido alrededor de dos semanas desde lo sucedido, Ella no había salido de su habitación, luego de comunicarle a sus padres sobre su reciente ruptura se encerró allí. No les dio razones, no le explicó los motivos, simplemente se limitó a informar que su relación con Bryan había acabado. Había dejado de llorar pero el dolor seguía latente y a esto se le sumaba el enojo que cargaba desde el día en que su madre le contó que ya habían sido advertidos no solo sobre aquel chico sino sobre su familia. Un enojo el cual descargaría aquel domingo cuando ambas familias se reunían como era ya costumbre. Ella se encontraba sentada al borde la alberca de los Spencer con sus pies dentro del agua y la mirada fija, mientras los demás compartían y disfrutaban ella prefirió quedarse a solas. Sus ánimos aun seguían por el suelo y no le interesaba compartir e interactuar con los demás. Desde que llegó a casa de sus padrinos no quitó su mirada del chico Spencer el cual se mostraba indiferente como siempre. Había estado conteniendo desde el día que habló con sus padres un manojo de emociones las cuales en aquel momento ya se encontraban al tope. Mientras se daba el almuerzo pensó en las diferentes formas de acercarse al chico Spencer y finalmente encararlo pero en todas las probabilidades que contemplaba terminaba tomándolo por el cuello hasta que su rostro se volvía morado. Ese día en su mente había asesinado a Cameron Spencer de muchas maneras. - No debería de decirte esto pero….- Cameron estaba de pie tras Ella.- Bryan estuvo preguntando por ti. -......- Ella seguía en silencio viendo hacia el frente. - En verdad eres algo tonta- Metió sus manos en sus bolsillos.- No entiendo como pudiste creerle. ¿Acaso no escuchaste sobre su reputación en la Universidad? -......- Sacó sus pies de la alberca y se levantó. - Se lo dije a Candance, esto no durari… El sonido de aquella cachetada resonó por todo el lugar. La mejilla izquierda de Cameron había quedado completamente enrojecida ante el fuerte impacto mientras que él se quedó por unos minutos paralizado ante el repentino ataque. - ¿Estás loca?...- La tomó de forma agresiva por los hombros. - ¡Estoy loca pero tu eres un maldito imbécil!...- Le gritó.- ¡Lo sabías todo! Sabías lo que iba a pasar y aun así no me advertiste, al contrario te divertiste observando. - Habíamos quedado en no meternos en los asuntos del otro.- Seguía sosteniendo sus hombros. - Bien Spencer.- Asintió.- Muy bien, que así sea. Tu no te metes en mis asuntos y yo no me meto en los tuyos.- Antes de marcharse se detuvo.- Una cosa más…- Lo apuntó.- No me vuelvas a hablar. Un cretino como tú no califica para dirigirme la palabra.- Se alejó. - Pará ti nunca he sido lo suficientemente bueno para dirigirte la palabra.- Susurró mientras veía con enojo a Ella alejarse. **FLASHBACK** - Tu fiesta es el sábado, estoy emocionada.- Laila aplaudió con emoción. - Yo también.- La sonrisa de Ella se borró.- Aunque todo sería perfecto si mis padres no insistieran en traer a ese pesado. - Cameron.- Rodó los ojos.- ¿Por qué insisten en qué seas su amiga? - Lo mismo digo. Ese niño es molesto, solo se la pasa pegado a una consola y con cara de pocos amigos. - Dime algo. ¿Alguna vez no te ha interesado ser su amiga?. - Una vez.- Hizo una mueca.- Y el muy idiota me rechazó. Aunque ahora que lo pienso...- Sonrió.- Creo que fue lo mejor, no creo que hubiéramos congeniado. Hasta creo que es medio lento.- Se burló. - No seas mala.. Golpeó el hombro de su amiga. - No soy mala, solo digo la verdad. Es un tonto y no me entusiasma ser su amiga. Las chicas continuaron con la plática tranquilamente sin imaginarse que alguien más las había escuchado. A unos pocos pasos detrás de ellas y con los ojos acuosos se encontraba Cameron. Las había escuchado hablar, escuchó las cosas que Ella tenía para decir sobre él y no pudo evitar sentirse ofendido y molesto. Aquel día por primera vez había puesto de lado su orgullo solo para ir a agradecerle a la chica por la invitación. A pesar de que ambos no se llevaban bien, Cameron se sintió un tanto entusiasmado al ver que había sido invitado a la fiesta. Pensó que esta era una excelente oportunidad para empezar de nuevo. Después de un tiempo y de pensarlo correctamente entendió que aquella niña para bien o para mal había sido su única compañera. Solía ser un tanto solitario, prefería estar apartado de los demás por ello para él fue un tanto difícil socializar y relacionarse con otros niños. A fin de cuentas, Ella Parker no le caía del todo mal, todo su enojo y rechazo hacia ella venía del afán de sus padres y de la imposición de que ambos debían permanecer juntos. Aquello le resultaba un tanto molesto y tedioso. Pero no se esperaba que sus deseos de arreglar las cosas hubieran sido destruidos debido a lo que presenció. Las palabras de Ella fueron duras y crueles, había terminado lastimado. Si bien no tenían una buena relación y en algunas ocasiones la había rechazado y tratado de forma hostil nunca se había atrevido a hablar a sus espaldas. Esto situación hizo que descartara la idea de ser amigos y empezara a sentirla mucho más. Fue desde ese momento en que Cameron Spencer no borró de su cabeza la idea de que Ella Parker solo era una niña hipócrita, arrogante y detestable. ……….. - ¿Existirá un día en el que tu y mi hermana no discutan?.- Damian caminó hacía la alberca y se sentó junto a Cameron. - La pregunta correcta es ¿Existirá un día en el que tu hermana deje de fastidiarme? - Vi lo que sucedió.- Se quedó viendo hacía el frente. - No se porqué razón la tomó contra mi. - A decir verdad fue algo que te merecías.- Lo miró.- En verdad fuiste un cabrón Cameron. - ¿Por qué?.- Se giró para verlo. - Sabías lo que ocurría y ni siquiera le contaste. - ¿Así que ya lo sabes?.- Volvió a dirigir su vista hacia el frente. - Hace días tuvimos una charla, tuve que sacarle la verdad y aunque no te niego que me estoy muriendo de las ganas de ir a golpear a ese cretino, he decidido quedarme quieto…por mi hermana. - Yo no tengo que ver con eso. Parker siempre me ha dicho que no me meta en su vida y es lo que hice. - Sabías que podía salir lastimada y no le dijiste nada. - Escucha.- Rascó su nuca.- Traté de advertirle ¿De acuerdo? Y a todo esto…- Se levantó y sacudió su pantalón.- Si le hubiera dicho lo que ocurría ¿Me creería? Sabes bien que no así que ni me esforcé. - Nunca me he inmiscuido en la rivalidad que tienen con mi hermana.- Seguía viendo hacía el frente.- Pero te recuerdo que a pesar de todo, ustedes han crecido juntos. Aunque no lo quieran han sido compañeros y han estado uno al lado del otro. Puedo apostar que incluso se conocen más que nadie.- Levantó la vista y lo miró.- Lo que hiciste estuvo mal, debiste decirle la verdad. Ya fuera que te creyera o no, era lo correcto. - No suelo meterme en los asuntos de tu hermana. Fue algo que ella me exigió y en lo que estuve de acuerdo.- Le dio la espalda y empezó a alejarse.- Te lo digo muy en serio y espero que te lo grabes. Ella Parker no me importa en lo absoluto. - Síguelo repitiendo.- Murmuró para sí mismo.- Quizás algún día te lo creas. ……….. - Mamá.- Ella caminó hasta su madre.- Voy a regresar primero a casa. - Cariño ¿No vas a cenar con nosotros?.- La señora Spencer rodeó sus hombros con su brazo. - Esta vez voy a declinar, madrina.- Fingió una sonrisa.- Mañana debo regresar a la Universidad y tengo que terminar de ponerme al día. - ¿Estás segura que quieres volver mañana?.- La señora Spencer se mostró preocupada. - No puedo seguir ausentándome, luego mis calificaciones se verán afectadas. - Entiendo cariño.- Besó la mejilla de su ahijada.- Eres una buena niña. - ¿Quieres que te lleve?.- El señor Parker se acercó a su hija. - Ya pedí un taxi.- Observó su móvil.- De hecho, ya está afuera esperando. - Abrazó a la señora Spencer.- Ya me voy. - Cuídate cariño. Ella abandonó el hogar de los Spencer con la excusa de que debía resolver algunos pendientes, mientras que la verdad era otra. Quería largarse lo más pronto de allí para no seguir viendo el molesto rostro de Cameron Spencer. Ella se encontraba sentada en la parte trasera del coche en silencio, frotaba suavemente la palma de su mano la cual estaba enrojecida y palpitaba levemente. Bajó la mirada y la observó por unos minutos mientras pensaba que hubiera sido bueno haberle propinado otra cachetada más a aquel imbécil. Esto no aliviaría por completo su enojo pero si podía aplacar un poco aquel sentimiento. Volvió a levantar la mirada y observó el paisaje que se mostraba por la ventana. Suspiró con pesar al pensar que debía regresar a la Universidad y no solo eso, debía enfrentar las miradas, críticas y quien sabe también las burlas de sus compañeros por el ridículo que había hecho. ………… - Bueno, entonces seremos solo nosotros.- La señora Spencer se sentó a la mesa.- Los chicos también estarán.- Observó a su hijo caminar hacia la salida.- Cam ¿A donde vas?  - Voy a dar un paseo.- Se detuvo a ver a su madre. - Pero la cena… - Otro día mamá.- Abrió la puerta y se detuvo.- Por cierto, no llegaré a casa esta noche. Me quedaré con un amigo. - Cam…- El señor Spencer aparecía.- ¿Cuál amigo?.- Lo vio con sospecha. - Un amigo papá.- Metió sus manos en sus bolsillos.- ¿Tengo que especificar cual amigo? - Si…- Tenía una mirada seria.- Deberías. - ¿Acaso soy un niño?.- Arqueo una ceja. - Vamos.- El señor Parker golpeó con suavidad el hombro de su amigo.- Deja al chico en paz. Solo quiere ir a divertirse. - Gracias padrino.- Cameron le sonrió.- Nos veremos luego.- Abandonó la casa. - ¿Cam? ¿Cam?.- La señora Spencer llamó sin recibir respuesta.- Este niño… - Déjalo en paz mujer.- La señora Parker reía. - Oye…- Tiró del brazo de su amiga.- ¿No crees que esta es la oportunidad? - ¿Oportunidad? - Si.- Susurró.- Para juntar a nuestros chicos. - ¿Tú crees? Ella apenas terminó su relación con ese chico Simons. - Por eso ¿Quién mejor para consolarla que nuestro Cam? - ¿En verdad lo crees?:- Sonrió. - Claro que lo creo. - Entonces…estoy de acuerdo.- Estrechó la mano de su amiga.- Hagamos que esos dos se vuelvan una pareja. Ya es tiempo de que se unan.
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