Busqué de nuevo el camino a la autopista, aceleré y me alejé lo más rápido que pude. Debía seguir, debía buscar lo que guardé aquí. Mi regreso al planeta tenía un motivo más grande, y mi misión era enseñarles a los almanos a cuidarlo, igual que al resto de los mundos que descubrimos en esa expedición y los que faltan por explorar, tenemos un llamado. Mi propósito en la Tierra, ahora lo veía tan claro, ellos debían ver el mundo a través de mis ojos, debía buscar el modo de ayudar a la humanidad; los humanos tenían que conectarse con la naturaleza, saber que no son superiores, tan ignorantes hemos sido y no comprendemos que vivimos de ella, nos alimentamos de los frutos producidos por ella, la destruimos, la irrespetamos, la deshonramos… ¡Vergüenza debería darnos! Si la industria pensara

