5. Yo soy Alexandro

1332 Words
Juliana El día lunes llegó, me sentía nerviosa otra vez, a partir de hoy empezaría a ver al hermano de Máximo por la empresa, llegué a mi trabajo como todos los días fui a preparar el café de mi jefe pues él llegaría en cualquier momento, al llegar a su oficina y abrir la puerta, alguien más la abrió desde adentro, mi jefe salió con su vista en unos documentos y chocó contra mi, todo el café cayó sobre mi. — ¡Ay! ¡Ay! ¡No puede ser! ¡Maldición! esto quema- me queje. — Lo siento Juliana, no fue mi intención- se disculpó mi jefe, lo cual me sorprendió, observe su rostro y vi una pizca de preocupación en él. — ¡Es que acaso no ve por donde camina!- le reclamo- debería tener más cuidado. — ¡ Eres tú la que no tiene cuidado!- dijo- yo iba saliendo de mi oficina. — Si y yo iba a entrar con su café, no sabía que usted ya de encontraba en la empresa- dije defendiendome, mi pecho ardía el café estaba muy caliente- con su permiso señor, iré a cambiarme- me dirigí hacia donde estaba mi bolso y lo tomé no le dirigí la mirada a mi jefe y me fui al baño, afortunadamente traía siempre en mi bolso una blusa por cualquier accidente, quite mi blusa mojada de café, me acerco al lavamanos y mojo mis manos y las paso por mi pecho, esto está rojo, me duele un poco, ya cambiada salgo y me dirijo a mi puesto. Cerca del mediodía veo al hermano de mi jefe acercarse hacia aquí, trato de no ponerme nerviosa por su presencia— Hola Juliana- saluda con una sonrisa. — Hola- dije con una sonrisa tímida- ¿Viene a ver a su hermano?. — No, vine a invitarte a almorzar ¿Aceptas?- su pregunta me toma por sorpresa, estoy tentada a rechazar su invitación, pero debo hablar algunas cosas con él. — Sí Claro- respondí. — Bien te espero en la salida a las 12:00 en punto no tardes- se despidió de mí con una sonrisa, bueno por lo menos aclararé esta confusión que tengo de una vez por todas- pensé, observó la hora y faltan quince minutos para la hora acordada, termino de acomodar los documentos que tengo en mi escritorio y guardo todo muy bien. Al llegar la hora le aviso a mi jefe que saldré a almorzar a lo cual él solo responde con un asentimiento de cabeza, voy hacia la salida y el hermano de mi jefe me espera ahí ¡Dios! ni siquiera sé cómo se llama. Me recibe con una sonrisa y me lleva en su auto hacia un restaurante muy bonito por cierto, me siento extraña estando con él, pensé que me sentiría feliz por encontrarme con aquel jovencito de la playa, pero esta confusión también confundió a mi corazón debo admitir. — Muy bien Juliana, cuéntame ¿Cuánto tiempo llevas trabajando en la empresa?- pregunta. — Bueno yo... llevo tres meses trabajando ahí- respondí. — Por eso no te vi antes, yo tuve que viajar a otra sede y estuve ahí por cuatro meses junto con mi hermana- me explicó- por cierto no me he presentado formalmente contigo- dijo- Un gusto señorita Juliana, yo soy Alexandro Di Angelis, pero puedes llamarme Alex- dijo con una hermosa sonrisa en su rostro, pero yo me quedé confundida él me dijo que se llamaba Máximo en aquel entonces, ¡Por Dios! ellos lo único que hacen es confundirme. — ¿Alexandro?- dijo en forma de pregunta- pero si tú me dijiste que.... — Aquí están sus platillos espero lo disfruten- el mesero interrumpió lo que estaba a punto de decir. — Muchas gracias- Alexandro le agradece- Bien cuéntame que ha sido de tu vida, me alegra que vinieras en la empresa, llegué a creer que no lo harías o que pensaras que te mentí. — En algún momento creí que si me habías mentido y tú no estarías en esa empresa, pero veo que todo es verdad- confesé. — Pero ¿qué haces como asistente?- preguntó- según mis recuerdos tu querías ser diseñadora ¿cierto?. — Si así es, pero no todo es fácil en esta vida, me enfoque en la universidad en mi carrera de administración, para poder encontrar un trabajo mejor que el de mesera, debí ayudar a mi mamá y muchas cosas más, mi sueño quedó en espera por que yo aún espero lograrlo- comenté con un poco de tristeza, pero el que no estudiara para diseñadora no quiere decir que no haga diseños, los hago siempre que tengo tiempo más que todo por las noches, es algo que solo Elisa sabe. — Me alegro por ti, se que lo lograrás, no se mucho de eso yo me encargo de la parte administrativa de la empresa, mi hermano si le puso más dedicación a la moda por eso es el que dirige la empresa, si necesitas algo puedes decirle que te ayude- dijo, si supiera que su hermano parece odiarme. Hablamos un poco más, me contó de su familia, tiene una hermana que se dedica al modelaje y también es diseñadora como su madre, parece que él no recuerda muchas cosas de cuando hablábamos en aquella playa.... Regresamos a la empresa Alex era un poco más relajado, sonreía más incluso era gracioso, me acompaño hasta mi puesto y se iba burlando de mi por que le conté que su hermano derramó el café sobre mi. — Me hubiera encantado ver eso, mi hermano no suele ser tan amargado como me lo describes, algo debe suceder, aunque lamento mucho lo que pasó con el café, mi hermano nunca es distraído. — Pues tu hermano conmigo siempre es así, pareciera que no le agrado- confieso. — No te preocupes, ya irás conociéndolo mejor- dijo con una expresión en su rostro que no pude descifrar. — ¡Ejem!- escuchamos un carraspeo, volteo y veo a mi jefe tras nosotros- Alex ¿no deberías estar en tu oficina trabajando?- pregunta con voz ronca. — Ya hermano deja la amargura, sabes que soy bueno en mi trabajo, ya me comentó Juli que te la pasas de amargado- le dijo despreocupado. — ¡Alex!- dije. — ¿Así que se la pasa hablando de mi carácter señorita Rossi?- preguntó observándome serio. — Ya relájate Max, no regañes a Juli, bueno me marcho debo seguir trabajando- Alex se fue y quede sola con mi jefe, él sólo me observó ¿dolido? y entró en su oficina. Suspire y retome mi trabajo. Máximo Soy Máximo Di Angelis, tengo 27 años, desde hace dos años estoy a cargo de la empresa de mi padre, quiso retirarse y compartir más tiempo con mi madre, amo a mis padre me encanta verlos juntos, mi papá es un gran hombre de él aprendí que lo más importante es la familia. Hace tres meses, Juliana entró a trabajar a la empresa cuando vi su hoja de vida creí que solo seria otra mujer más que buscaba acercarse a mí, pero cuando la tuve frente a mí supe que no sería así, ella no venía aquí buscando atrapar a unos de los solteros más codiciados de Italia, no venía a buscarme por mi posición o mi dinero, ni siquiera me buscaba a mi, eso lo sabía ella venía por él, venía a buscar a mi hermano, creí que no vendría habían pasado muchos años desde que la vi. ¿Qué si la conozco? claro que la conozco como olvidar esos hermosos ojos grises, que hicieron a mi corazón latir de prisa, eso solo su mirada lo había logrado, La recuerdo perfectamente, Juliana la bella Juliana, pude acercarme a ella estos tres meses lo sé, pero ella no me buscaba a mi, por eso me comporto así con ella debo mantener mi distancia, tocó el objeto en mi cuello aquel objeto que me ha recordado a ella todos estos años...
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