Juliana
Trataba de concentrarme en mi trabajo, había pasado una hora y ellos estaban adentro, hablando y aún no salían, trataba de olvidarme de ellos y proseguir con mi trabajo pero no podía, muchas preguntas formulaba mi cabeza pero ignoraba cada una de ellas. Había escuchado hablar de un hermano de Máximo pero nadie había mencionado que eran gemelos, supe que él también trabajaba aquí pero que había estado de viaje por eso no lo había visto yo, no me ponía atención a lo que decían por los pasillos de la empresa, quizás si hubiera puesto atención me hubiera enterado de que eran gemelos, yo me enfoque en cumplir con mi trabajo, una de las asistentes del área de diseño me comentó que Máximo no es malo ni trata mal a sus empleados al parecer sus asistentes no duran por que quieren atrapar a uno de los solteros más codiciados de Italia, esas mujeres deben de haberse lanzado a él para que las despidiera.
Escucho mi móvil sonar dentro de mi bolso, lo tomo y corro al baño- Ciao, come stai tesoro? ( ¿Hola cómo estás, cariño? )- dijo con voz dulce.
— Ciao Elisa, ¿Qué es lo que quieres?- ella solo me habla así cuando quiere pedirme algo.
— Juli sabes que es viernes acompáñame a una disco ¿si?- pide con voz tierna.
— No, Eli necesito descanso ahora más que nunca- le dije.
— ¿Cómo, por qué? ¿Pasó algo?- preguntó ella con curiosidad.
— Si, pero te contaré al llegar a casa, así que no salgas espérame en casa- le digo.
— ¿Con pizza y vino?- pregunta.
— Si, con pizza y vino- respondí, siempre que hablamos comiendo pizza y tomando vino, sabemos que ha pasado algo fuerte para alguien, y en este caso yo necesito más que nada el vino. Me despido de ella y vuelvo a mi puesto, al estar a punto de llegar veo salir al gemelo de mi jefe, él se queda de pie frente a mi escritorio, me puse nerviosa mi corazón latía rápidamente, estaba a punto de dar media vuelta y salir de ahí cuando él dirige su mirada al lugar donde yo estaba, me observaba con curiosidad ¿Será posible que sea él?, vamos Juliana camina hacia tu escritorio no te pongas nerviosa si es él te lo dirá, me dije mentalmente. Caminé hacia mi escritorio.
— ¿Puedo ayudarlo en algo?- dije lo más seria que pude, no quería que notará lo nerviosa que estaba, mantenía mi vista en el piso.
— Eres nueva en la empresa ¿cierto?- asentí- Mírame- pidió, levante mi vista y el me sonrió.
— ¡Eres tú!- dijo sorprendido- Me alegro que vinieras a la empresa como te lo dije- entonces es él- ¿Por qué te acuerdas de mi? ¿verdad?.
— Si... si... me recuerdo de ti- él sonrió ampliamente.
— Vaya como has cambiado, por poco no te reconozco Juliana- dijo.
— Si, han pasado muchos años, la verdad pensé que no me reconocerías.
— Lo hice, te reconocí por esos ojos grises- confesó, estaba a punto de responder cuando mi jefe abre la puerta de su oficina y se acerca hacia nosotros.
— Señorita Rossi, necesito los documentos que le pedí- su ceño estaba fruncido, observó de su hermano a mi.
— Eh... si señor los tendré listos en un momento- respondí.
— ¿Y tú? no deberías estar poniéndote al día con el trabajo- dijo Máximo dirigiéndose a su hermano.
— Relájate hermano, hay tiempo para eso, acabo de volver de trabajar y quieres que ya esté trabajando, empezaré el lunes, ya me voy iré a casa- respondió despreocupado- nos vemos Juliana, tenemos una platica pendiente- dijo despidiéndose de mi.
— Necesito los documentos lo más rápido posible señorita- dijo mi jefe y se fue a su oficina. Rodé los ojos en cuanto él entró a su oficina, por momentos siento que me odiara pero no puede despedirme, no le agrado a mi jefe pero me soporta por que no ando detrás de él, seguí con mi trabajo, trate de no pensar en su hermano, pero tenía muchas dudas en mi mente, entre los documentos que me pidió, la hora de la salida llegó, me fui a mi departamento la loca de mi amiga ya me esperaba ahí en la sala con la pizza y dos botellas de vino.
— Apresúrate ven toma asiento y cuéntame ¿que paso? - dijo poniendo en mis manos una copa de vino, lo tomé de un sorbo— Esto estará bueno- dijo al ver vacía mi copa, me sirvió más- ¡vamos habla ya!- exigió.
— Bien aquí va, él me reconoció- ella llevaba un trozo de pizza a su boca, pero ya no lo comió quedó paralizada.
— ¿Tú jefe te recordó?- pregunto y yo negué con la cabeza- ¿Cómo que no?, ¿acaso no es él, no es el chico de la playa?- negué nuevamente- Entonces ¿como que no es él?, ah no me digas tiene un gemelo y lo confundiste, ja, ja- dijo en forma de broma, pero yo me quedé seria, ella abrió sus ojos sorprendida- ¿Eso es así Juliana?.
— Si Elisa, él tiene un gemelo y él sí me reconoció, lo que quiere decir que estuve confundida todo este tiempo, él sí me recuerda- le explique.
— ¡Ahhh!- gritó ella- eso es bueno Juli, él si te recordó, ¿pero por qué no te veo contenta?, ¿No era eso lo que querías?- preguntó.
— Si Eli, pero ¡Maldición! no se que pensar cómo sentirme, estoy confundida- confieso- vine aquí buscando a alguien llamado Máximo, no entiendo por qué resulta que él otro es quien se supone debía buscar, ni siquiera se su nombre, lo único que sé me ocurre es que él me mintió y me dijo el nombre de su hermano.
— Te entiendo Juli pero ¿estás segura que es solamente eso?- pregunta ella.
— No entiendo el por qué esa pregunta- respondí.
— ¿No será que en realidad te gusta Máximo? El que conoces ahora y es tu jefe- solo observo sus ojos, no respondo ¿Por qué me cuesta responder esa simple pregunta?- Juli, dime ¿Te gusta él?.
— No claro que no, ¿como crees que me gustaría?, a él no le agrado, es un amargado como podría gustarme- respondí tratando de sonar segura, pero no me sentía así.
— Te diré que te creo, pero siento que me mientes te conozco mucho Juli- dijo ella, viéndome con sus ojos entrecerrados, tomé la copa de vino y tomé todo su contenido de un sorbo. Ambas seguimos tomando y bebiendo, pero de mi mente no salía esa pregunta ¿Te gusta él? ¿Te gusta tu jefe?, yo llegué a esa empresa buscando a él chico que conocí en aquella playa, al que se supone llamaba Máximo, pero ahora no logro entender qué pasó, debo hablar con él y entender todo este enredo que tengo, preguntarle ¿por qué me dio el nombre de su hermano?...