Capítulo trece: Mientras esté contigo —Ricardo dice que María y tú tenéis que ser más discretos —dijo ella mientras conducían por la carretera. La carretera serpenteaba a través de las montañas y casi no se veía nada con la luz de la luna. Sin embargo, ni conducir por el lado contrario a gran velocidad la asustaba en ese momento. Su cabeza sólo le daba vueltas a lo que Ricardo había dicho y pensaba en cómo tratar aquello. Miró a Fabio y se quedó embobada viendo su perfil romano, sus mejillas perfectamente esculpidas, y deseó que su belleza no la afectase en ese instante. —Ricardo no sabe de lo que habla —dijo él cambiando de marcha, aparente impasible a la conversación. Sin embargo, ella quería respuestas. —Parece muy seguro. Mira, Fabio, sé que esto no es un matrimonio convencional, y

