—…lo único que he podido hacer de momento es que pasarás a ver al juez este mismo medio día, he acelerado todo lo que he podido el trámite, en cualquier momento Javier te vendrá a buscar para llevarte al juzgado, solo te pido una cosa, no hagas ninguna tontería, tú no tienes que decir nada, hablaré siempre yo por ti, de acuerdo.— Alan se lo confirmaba con la cabeza, no tenía fuerzas ni para hablar. Patricia se había quedado en silencio, no se atrevía a decir nada viendo la reacción de Alan. El abogado se despidió y se fue, ella volvió a mirar a un Alan destrozado, o eso parecía. —¿Qué pasa Alan?, dime algo.— Él levantó la vista encontrándose con sus ojos, se le empezaron a poner vidriosos y esta vez no era por culpa suya. —Cuando bebo más de la cuenta, cuando me paso de cubatas, no cont

