CAPÍTULO 22 Con el espejo en mi mano y sosteniendo el potente labial rojo en la otra, termino de dar últimos detalles a mis labios pintados. Apenas son las siete de la mañana y yo ya estoy utilizando un rojo verdadero como si fueran las siete, pero de la noche. Mi cabello va con la línea al centro de la cabeza cayendo en ondas. Un ceñido vestido ne.gro es mi elección predilecta, con mis tacones suela roja del mismo tono. Me apliqué el perfume matador, origina que las personas volteen a olfatear con deleite a mi paso. J’acusse abre la puerta, pongo mi pie levantando la faz a la entrada de la empresa Donovick. Ya que la primera reunión ha sido en la sede de mi padre, hoy daremos los resultados de nuestro “trabajo” aquí. Será divertido. Sonrío maliciosa, con mis tacones repicando en el d

