CAPÍTULO 21 Abro paso en el lobby del hotel con premura en camino al aeropuerto en el cual me está esperando mi avión privado. Oliver se encuentra de espaldas en la recepción, en el mismo movimiento que yo. No ha transcurrido ni una hora desde nuestra conversación. —Que tengas buen viaje, Abigail —me desea Malek quién tan llega despacio que no pude percatarme de su presencia, quizá la razón sea debido a que tenía mi concentración en otra persona en particular. Sostiene el más hermoso ramo de rosas junto a una bolsa de regalo. —Malek, no puedo aceptarlo —me apresuro en reparar. —Es un detalle, por favor, acéptalo. No diste una respuesta a mi pregunta y eso también es una respuesta contundente, clara y firme. Poco me interesa si tu corazón tiene dueño, Abigail, voy a intentarlo. —No

