Capítulo 8. Firma del Nikah. Amira le hace una reverencia fijando su mirada en su prometido. Ahmed la mira fijamente, sintiendo esa sensación que no le permite conciliar el sueño; jamás había anhelado tanto algo en su vida como la anhela a ella. —¡Bienvenida! —Gracias, Jeque. —Responde Amira formal, con un tono que incomoda a Ahmed. Él intenta acercarse un poco más, pero ella retrocede. Jade se aproxima y toma a Amira del brazo, alejándola de Ahmed. Les tienen prohibido hablar a solas por lo sucedido y eso limita a Ahmed, quien la mira con ansias, poder conversar con ella un poco más. —A celebrar… Yala, yala… —dice Abdel. Amira y Ahmed se miran a la distancia; la mirada de Amira causa en Ahmed una sensación extraña; en ella puede ver una mezcla de sentimientos, entre el

