CAPITULO 47

1199 Words

Freya se levantó tarde ese sábado. El silencio de la casa era demasiado pesado, tanto como la opresión que sentía en el pecho desde que leyó ese simple “No me esperes despierta”. Se sentó en la cama unos minutos, abrazando la almohada con el perfume de él, y respiró hondo. No funcionó. Nada estaba funcionando. Bajó a la cocina, preparó un café que no tomó y optó por algo más reconfortante: chocolate caliente. El aroma dulce le recordó brevemente a su infancia, al calor de una vida más sencilla, menos elegante, menos solitaria. Se vistió con un conjunto deportivo n***o, ajustado, cómodo. No porque fuera a ejercitarse, sino porque su cuerpo pedía algo que la abrazara. Tomó su libreta de anotaciones, esa donde trazaba ideas, esbozaba bocetos y escribía pensamientos sueltos. Se acomodó en e

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD