Me separe de Charles con calma, eso estaba fuera de contexto.
- Max, el es Charles- le presente, Max tenia un expresión seria, demasiado para ser verdad- lo olvide, estaba hablando con Charles de muchas cosas...
- no sabia que fueran tan unidos- me interrumpir- regreso en otro momento- se fue.
mire a Charles súper extrañada, esto no lo entendía.
-Ahora qué con este- dije agitando la cabeza.
- esta celoso, creo que piensa otra cosa- dijo Charles tomando sus libros- no quiero que haya mas malos entendidos, iré a dejar esto, no vemos después.
Max estaba actuando mal, el y yo solo eramos amigos, ademas, que pensaba? que estaba remplazando a Bruce.
Me moleste, era el primer día que pongo el pie en el internado y ya había problemas. Regrese a la habitación y empece a ordenar todo.
Primer día de clases, todos actuaban como si hubiera sido la quinta semana, se veían tan normales, mientras que yo quería volver a la cama.
- hola, donde esta "tu amigo"- Max hizo comillas con sus dedos, yo no le respondí y le dí una mirada matador- hey!
- deja de hacerte el gracioso- seguí caminando hacia el salón de clases.
- vale, lo siento, solo quiero desvanecer la tensión.
- entonces deja de actuar como estúpido- aún seguía molesta- yo estaba hablando con Charles algo importante, me había dicho cosas que nunca se había atrevido contarle a alguien y tu lo pusiste incomodo.
-ya dije que lo siento, ¿qué quieres que haga?
- no lo sé, piensa en algo.
Me termine de alejar, yo le podía decir que se disculpara con él, pero no, el tenía que usar su cabeza.
Mientras caminaba al salón mi teléfono vibro, era un mensaje de Bruce, deseándome un buen día. Sonreí como una estúpida. Eso es lo que hace el amor, te hace ser estúpido en alguna ocasiones, puedes estar furiosa con la persona que quieres pero solo tiene que decir una palabra y ya estas sonriendo.
Este año mi primera meta era, no tener que necesitar algún tutor, iba a dar todo mi potencial. Así que en las clases preste toda la atención que podía, e incluso participe en algunas preguntas.
El momento mas incomodo de la mañana fue en el receso, Me senté en una mesa con Emma, ella empezó hablar como tenia que organizarse este año, vi como Charles se acercaba, el tenía esa peculiar mirada, la de nervios, miraba a todos lados, cuando llego a mi mesa miro fijamente al piso.
- puedo sentarme con ustedes- Emma había dejado de hablar
- eso es maravilloso- le conteste, el tomo asiento.
Y fue interesante verlos intercambiar miradas, cada mirada que compartían era de tristeza y al mismo tiempo reflejaba las ganas que tenían de besarse.
Se escuchaba cada bocado, ninguno de los tres decía nada, tres bocas calladas comiendo. Madison paso frente a nosotros y coquetamente le sonrió y le guiño el ojo; Charles se sonrojo, Emma vio todo eso, al parecer no le gusto nada.
- recordé... recordé que tenía que hablar con la profesora de literatura, nos vemos después- tomo su bandeja y se alejo. Charles solo la siguió con la mirada.
Cuando ella se alejo, le di un pequeño golpe en la cabeza, el se quejo y me miro sorprendido.
- y eso por qué fue?- no le golpee tan fuerte.
- le coqueteaste a Madison enfrente de Emma.
- ¿por eso se fue?-rodee los ojos- no pienso que eso halla sido tan grave. recuerdas que ya no salimos.
- pero no debes hacer eso en frente de ella, te gustaría que ella hiciese lo mismo.
- no, pero lo hizo- tomo su bandeja y se levanto- si supieras que tu prima no es la persona mas santa no la defenderías.
El ya lo sabía, ¿cómo? no lo sé, pero no fue por mi parte.
- hola- Deter tenia su bandeja en la mano- veo que estas sola, puedo acompañarte- encogí los brazos- tomare eso como un sí- se sentó- ¿cómo ha ido tu día?
- lo bastante bien, mírame, estoy comiendo contigo- dije sarcásticamente.
- pensé que habíamos hecho las pases- el tenía razón- te comerás eso?- pregunto de mi barra de manzana.
- eso intocable- le sonreí- es mi fuerza.
- no seas tan exagerada- empezó a comer- tengo practica esta tarde, necesito demasiado energía.
- perdón, quién es exagerada?- mire su plato y de nuevo a él- pensé que este año no jugarías.
- qué te hizo pensar eso.
- me lo comentaste cuando.... una vez- esto se iba a poner incomodo
- no era algo definitivo- el siguió comiendo- con quién iras al baile- me tomo desprevenida.
- ¿qué baile?
-el de bienvenida, es en una semana, se supone que debes ir en parejas y bailar, por eso se llama baile.
- sé que es un baile, solo no sabía que había uno.
- entonces, con quién iras?
- no lo sé, quizás con Max, o con Charles.
- tienes varias opciones, sumame a ellas.
- que gracioso- ya había terminado mi barra de manzana, me levante- quizás estarías si no hubieras sido... cómo decirlo sin ofender.
-un no es suficiente.
- entonces, no- le hice una leve inclinación y salí de allí.
No sabía de ningún baile, no sabia con quién ir, si iba con Max entonces Charles no tendría con quién ir, y esto seria incomodo.
Con la única persona que quería ir era con Bruce, y el no estaba aquí, el no sabia nada sobre este baile, y no podía llamarlo e invitarlo así por así.
Aproveche el tiempo que falta del receso para caminar un momento, para distraerme de todo un poco, estas cosas de bailes, amores, me estaban mareando un poco.
Debía centrar mi vida en las cosas que quería, en este tiempo debía pensar en que estudiar en la universidad, sé que falta mucho para todo esto, pero debía empezar.
- has pensado en todo lo maravilloso que puede pasar en un momento pero en un segundo todo puede terminar- junto a mi esta Madison. No sabía a que se debía eso, pero no me agrado- nunca te he dicho esto, pero quiero disculparme.
- ¿por qué? acaso hiciste algo contra mi?- mi tono era algo inocente y a la vez sarcástico.
- lo que hice no fue con el fin de hacerte daño- empezó a jugar con sus manos- empece a coquetear con Deter para llamar la atención de mi madre, pero no funciono, pero Deter si tomo las cosas enserio, cuando te conocí no pensé que ustedes tuvieran algo, pero me arrepiento de lo que hice.
- de todas formas no eramos nada, esa fueron sus palabras- sonreí hipócritamente- sé que dices todo esto para que acepte la relación que quieres tener con Charles, pero te advierto algo Madison, no dejare que alguien lo lastime y menos tu.
- pensé que habías superado a Deter.
- lo hice, y sí te disculpo, pero hay algo en ti que no me da buena vibra, y sé que no eres lo bastante buena para Charles- pase junto a ella para irme.
Charles era una dulce persona, y por mi culpa lo habían herido, no dejaría que lo volvieran hacer.
Mientras buscaba mis libros en mi casillero, Emma paso junto a mi, su rostro reflejaba que había estado llorando.
- hey, que ha pasado- me acerque- ¿esta todo bien?
- qué va estar bien, De verdad no le importo a Charles, como se le ocurre coquetear con alguien frente a mi.
- para su defensa, ella coqueteo con el.
- me merezco esto, no debí hacerle daño.
- sí, el sabe todo, no sé como se entero, pero lo sabe.
- oh rayos, cómo lo supo, Dios debe odiarme.
- no sé si el odia a alguien, pero no le agradas.
- ¿por qué me dices esto? debes de calmarme, no ponerme nerviosa.
- oye, estoy en una extraña situación, tu eres mi amiga, y heriste a tu novio, el cual también es mi amigo, debo permanecer imparcial, pero si lo ponemos en una balanza el es mas liviano.
- soy una terrible persona- empezó a llorar.
- no, solo eres un ser humano, todos comentemos errores, y debemos saber enfrentarlos. cuando estés calmada debes ir y hablar con el, aclarar todo.
- odio cuando tienes razón- limpio su rostro- iré al baño.
La vi alejarse, y camine hacia el salón de clases. Mi teléfono empezó a sonar, todos en el pasillo me miraban, el timbre sonó, las personas empezaron a caminar deprisa, y yo no encontraba mi teléfono en mi bolso.
Gracias al cambio de zapatos, no era tan practico mantenerse en equilibrio cuando todos te empujan. Camine como pude hacia unas de las bancas, puse los libros y empece a buscar el teléfono.
- hola!- dije contestando.
- Chanel, casi no contestas- era Mason- debes tener tu celular a la mano.
- estoy en un internado que de milagro me dejan tener celular, para que me llamas?
- mamá envió un vestido para un tal baile, y lo han enviado a mi domicilio.
- entonces?
- entonces, cuando vienes a buscarlo?
- solo puedo salir de aquí los sábados y en la mañana, así que será ese día.
- perfecto, nos vemos el sábado.
!Para eso! llegando tarde a clases por Mason. Una gran excusa.