—¡Dios mío!— habla Sandra con los ojos cristalizados— estás embarazada.
Toma la prueba de embarazo que Hellen tiene en las manos y la abraza emocionada confirmando el resultado con emoción, emociones que están a flor de piel cuando el tan esperado momento ha llegado con la rapidez que es la esperanza que la rubia no dejó de soñar y no es la única, Roger y la abuela de Benett también se suman a ello y felicitan con algarabía a la mujer que gestara al heredero, el abuelo no puede ocultar su emoción y eso causa algo de tristeza en la rubia quien ve como su suegro es cariñoso y agradecido con Hellen que no podría estar más abrumada y nerviosa.
—Vas a ser mamá— dice Elba acariciando el cabello castaño y largo de la mujer.
—Solo soy el vientre que llevará a su bisnieto— responde con una media sonrisa que no es la de una mujer feliz— haré lo mejor que pueda lo prometo— recibe la mano de ella a la que se suma Sandra nuevamente agradeciendo y hablándole a la única persona que no ha dicho nada.
—Mi amor, seremos papás, no has dicho nada— mira a Bennett que se mantiene en su sitio sin dejar de mirar directamente el vientre de Hellen— mi vida— estira su mano para ambos tocar el estómago de la joven que se sobresalta mientras mira a la pareja.
—Entiendes esto, finalmente nuestro sueño está aquí— siente el temblor del banquero quien finalmente habla y mira los ojos marrones de la mujer que está esperando a su hijo.
—Lo logramos.
Dice sintiendo incomodidad porque sus palabras y su mirada no están en Sandra, si no en la mujer que también lo observa, a quien están pagando una fortuna y ahora confirma que serán padres.
Las posibilidades eran bajas pero el destino tiene sus propias jugadas cuando en el acto aparece James saludando su llegada y preguntando que sucede, su hija va a sus brazos y le da con emoción la noticia haciendo que Hellen sienta mas arcadas cuando Bennett se separa de ella y Smith la abraza dándole las felicitaciones y en un susurro que es solo para ellos dejando claro su posición.
—Recuerda que tenemos un trato— deja un beso en su mejilla y abraza a su hija que llora de emoción— tenemos que ver a mi nieto— dice feliz mientras la mujer de 23 años tiembla al ver a su novio como fiel empleado de James y no poder decir nada.
—Felicidades hermana— la voz de Lauren suena en el lugar y abraza a Sandra quien no puede dejar de llorar.
Hace muy poco experimento el dolor de perder a un tercer bebé y ahora se preparan para darle la bienvenida al ser que tanto han deseado y es a penas el comienzo, la mirada de Denis hacia Hellen es una de satisfacción y al mismo tiempo incomodidad al punto que el bochorno del momento hace que Hellen se marea un tanto siendo atendida de inmediato por Bennett que se preocupa por su estado al igual que todos.
—Estoy bien— dice la mujer que respira hondo tratando de encontrar segundos de paz que no hay— no, no ven aquí— toma el magnate su brazo para ayudar a que se siente— llamaré ahora mismo a Nicolás.
—De verdad estoy bien, miren no se asusten, yo sé que esto era lo que se buscaba pero aún así es abrumador, quisiera descansar— habla la mujer y Roger dice que es una gran idea— tranquila niña, tienes razón, debes guardar reposo mientras esperamos al médico, no queremos que nada malo pase— le regala su mejor sonrisa y mientras ella se va, él le pide a su hijo hablar a solas en el despacho.
—¿Qué pasa contigo?— pregunta Roger mientras Bennett se sienta agotado en el mueble aceptando el trago que le da su padre— ella está embarazada y tú apenas y has hablado— Ben.
—Tengo miedo papá— confiesa cabizbajo— escuchar esa palabra me ha hecho sentir un hueco aquí— señala su estómago— ¿Y si no resulta?, y si ella también lo pierde— se levanta y camina de un lado a otro— ¿Y si este bebé tampoco sobrevive?.
—Hijo— Roger pone las manos en los hombros de él— eso no va a pasar, se que nuestras diferencias en torno a la salud de Sandra han hecho que discutamos mucho pero comprende que lo que más deseo en el mundo es tu felicidad, Hellen no es como Sandra, quizá suene mal lo que diga pero la joven es fuerte, los exámenes médicos lo dicen y ni hablar de la rapidez con la que quedó embarazada, embarazada de tu hijo— las palabras hacen eco de una forma increíble— ¿no te emociona?.
—Más de lo que imaginé— sonríe con lágrimas en los ojos— las cosas con Hellen han sido tan accidentadas que no se cómo tratar con ella, sin embargo, ella está embarazada de mi, está esperando a mi hijo y yo no quisiera que él tenga nada de ella— confiesa sin saber que alguien más los escucha.
—¿De qué hablas?.
—De su actitud, he perdido tres hijos con la mujer de mi vida y es algo que probablemente nunca vayamos a superar, es increíble como se le quita la oportunidad de dar vida a una mujer noble y dulce como Sandra mientras que una persona ambiciosa como Hellen no duda en tener un bebé para luego dejarlo por varios millones— se termina el trago— tengo miedo de perderlo, miedo de no saber cuidarlo, que herede los genes de esa mujer, ella es tan joven que podría trabajar y tener lo que quiere más no irse por lo más fácil, es un desastre papá.
—Ya estoy averiguando sobre ella, si eso te deja más tranquilo— habla Roger— en cuanto a sus necesidades, cada quien es libre de hacer con su vida lo que mejor le parezca Ben, ni tú ni yo sabemos cuáles son sus razones para hacer esto.
—Dinero— responde— ella misma me lo ha dicho y lo ha hecho saber, ojalá tuviera ese brillo en su mirada cuando vio el dinero, al ver el positivo— sonríe sin ganas.
—Eso no te debería de preocupar, ella es solo el vientre— el empresario mira a su hijo— ¿Acaso ella te interesa?.
—Por supuesto que sí, es la mujer que lleva ya a mi hijo en su vientre, si estás pensando otra cosa déjame reír porque yo amo a Sandra y la última mujer en la que me podría fijar sería en Hellen Miller, Sandra es el amor de mi vida y me dejaré de tonterías, disfrutaré está etapa al lado de mi mujer y en pocos meses estaremos juntos con nuestro bebé.
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—¿Escuchaste todo eso?— dice Hellen más que molesta— ese hombre me detesta y yo a él.
—Aun así vas a aprovechar todas tus armas para alejarlo de mi hija— dice James— tu no eres una persona conformista y yo tampoco, ahora que ya hay bebé, mi hija será la señora Hamilton, cuando eso pase, la infidelidad de Bennett debe quedar al descubierto, así Sandra se queda con el mocoso y la mitad de todo.
—¿No quieres al bebé cerca de su padre?.
—Al igual que a ti, ese niño no me interesa en lo más mínimo, ahora camina y ponte a pensar que haces con mi yerno si no quieres ir a la cárcel por el resto de tu vida.