Leopoldo en realidad estaba fuera de si y cuando las personas se sienten así es cuando cometen mas errores y eso era algo que Javier buscaba conseguir y al parecer lo estaba logrando, cuando César el hijo de Leopoldo finalmente sintió el valor de tocar a la puerta y logró entrar sólo vio que su padre había tirado libros, papeles, roto unos cuantos vasos y estaba con una botella de whisky en la mano y tímidamente le preguntó —Papá ¿Estás bien? —No estoy bien y tú eres un perfecto imbécil pensé que nadie sabía lo de tu famosa novia —le grito Leopoldo furioso. —Eso ya se terminó —dijo Cesar, con voz tímida. —Bueno ahora tienes una segunda tarea quiero que conquistes a la novia de Javier es una tal Angélica —dijo Leopoldo con voz de mando. —Pero al parecer ella está enamorada de Javier

