En otro lugar de la ciudad César estaba muy preocupado de como le iba a decir a su padre sobre su encuentro con Angélica, Leopoldo le pidió que la conquistara y su condición para dejar a Javier no sería por el lado romántico sino por la suma de un millón de dólares, dos carros de año y una casa en Miami ciertamente quien fue a hacer negocios a esa reunión fue ella, muy tímidamente golpeó la puerta del despacho donde aún se encontraba su padre que para ese entonces estaba demasiado borracho hasta para pelear, cuando César lo vio ni siquiera pudo hablar con él sólo lo ayudó a levantarse y llevarlo a su cama, el padre en medio de su borrachera le decía —¿Hiciste lo que te pedí? —Si padre no te preocupes mañana conversamos —respondió Cesar, mientras lo ayudaba a levantarse. —Sabes que eres

