Hoy me levante sin muchos ánimos, a pesar de que es mi cumpleaños numero 15 algo me entristece. Y es no tenerlo a mi lado, me dijo hace como tres semanas que era imposible venir porque estaba muy atareado entre la empresa y la universidad. Si Lorenzo cumplió 18 años hace un mes atrás. Desde su adolescencia empezó a prepararse para ser el futuro CEO de la empresa familiar. Y si antes enamoraba a todas las niñas ni hablar en la actualidad. Suspiro al recordar en el hermosos hombre que se esta convirtiendo.
Termino de retocar mi maquillaje ya que saldremos a desayunar afuera junto a mis padres y amigas. Para estar no estorbar en las preparaciones de la casa y poder arreglarnos para la cena tranquilos.
Me levanto tomo el vestido que elegí para hoy, el detalle mas llamativo esta en el corsert, el drapeado en las tazas ayuda a resaltar mis senos que han crecido demasiado y estoy muy conforme con su tamaño. La parte superior del vestido se ajusta a mi cuerpo resaltando mi cintura, la falda favorece a mi altura ya que no es la esperada para una chica de 15 años. Mi trasero no esta nada mal para una enana. Todo esta bien excepto esa fea cicatriz que me atormenta todos los días. A simple vista no se ve porque la doctora hizo un excelente trabajo de estética. Pero cuando las personas logran encontrarla no pueden evitar preguntarme como me la hice. Aun es doloroso recordar todo lo que viví, recuerdo el charco de s****e no poder oír nada, solo ver la angustia de mis padres y las empleadas moverse de aquí para allá. Mi cumpleaños número 10 años fue el peo, una niña de la escuela se burlaba de mi y como era la mas popular todos la imitaban. Todos excepto mis incondicionales Anna, Analisa, Vicky, Jess y Anastasia si no fuera por ellas hoy estaría sumida en la tristeza. ¿ Y que hay de Lorenzo ? bueno lo necesitaba pero él estaba a miles de kilómetros y ya no respondía a mis llamados como antes. Así que me resigné y esperaba que me llamara cuando él pudiera.
Aun recuerdo el viaje que realizamos para después de la cirugía donde me arreglaron la apariencia de dicha cosa espantosa. Cuando Lorenzo vio lo bien que había salido de la cirugía no pudo evitar llorar. Dios es tan bello mi Italiano. Lo necesito pero no pudo venir. El aparato que esclaviza a las personas suena y cuando veo el responsable de la llamada mi corazón empieza a desbocarse, me observo en el espejo y verifico que el maquillaje este bien. Me siento en la cama respiro profundo y contesto la llamada.
— Ciao mio prezioso angelo. — Al abrir la llamada logro verlo, lo primero que veo son esas esferas grises que iluminan mi día, se ve tan desgraciadamente hermoso. Esos tatuajes que se a hecho le sientan tan bien, vuelven a cualquier chica loca incluyéndome. Dirían que es un mafioso pero es el ser mas noble y leal que existe. —
— Ciao, il mio italiano preferito.
— Come si è svegliato il mio bellissimo angelo. — Amanecí triste por no tenerte a mi lado pero ahora estoy mejor. —
— Molto bene.
— Ciao Bella, come stai. ?
— Hola Nico ¿ Como estas ?
— Muy bien preciosa.
— ¿ Donde vas tan radiante ? — Me pregunta el buen Nico, lo conocí en mi primer viaje a Italia a los 8 años. —
— Saldremos a desayunar.
— Que bueno mi ángel. — El inglés de mi italiano a mejorado mucho, mi italiano no tanto pero logro comunicarme. Verlo me entristece porque lo necesito cerca mío. —
— stai bene, angelo mio.?
— Si. Lo estoy.
— Deja de mentir.
— No lo hago.
— Tus mejillas dicen lo contrario. — Diablos. Mis mejillas siempre me traicionan. No logro controlarlo siempre me acusan. La puerta es golpeada.—
— ¡¡Adelante!!
— Happy birthday to you, happy birthday to you, — Las voces de mis padres y amigas me espantan cuando empiezan a corear. — happy birthday Anahera, happy birthday to you.
— OOOHH GRACIAS.
Mis amigas corren a mi lado y se tiran sobre mi, caemos tendidas en la cama y rompemos en carcajadas cuando ellas comienzan a repartir besos por mi cara. Las amo tanto, no se que haría si me faltaran.
— Ok déjenla que nosotros también queremos saludarla. — La voz profunda de mi papá se escucha. Mis amigas me ayudan a poner de pie. — Feliz cumpleaños mi tesoro. — Besa mi frente. —
— Feliz cumple princesa. Pide un deseo y sopla la velita. —Dice mi bella madre. La hermosa mini torta es del mismo color de mi vestido y tiene la frase escrita el amor siempre te alcanzara. Soplo — Muy bien, ahora mira por la ventana.
— ¿ Que ?
— Que te acerques a la ventana y mires hacia fuera. — Hago lo que me dicen. —
Me acerco y abro la cortina ahí lo veo, están todos y el encabezando la batuta. Con las manos dentro de los bolsillo mirando directo a mi ventana. No lo puedo creer.
— AAHH ESTA AQUI, ESTA AQUI.
Salgo corriendo de mi habitación, tomo el corredor que da a las escaleras y comienzo abajarlas. Escucho que todos vienen gritándome que tenga cuidado, pero lo único que me importa es llegar a su lado. Esta escalera siempre me pareció infinita y ahora lo confirmo. Llego al final y comienzo a esquivar a los empleados que están con los preparativos para la cena, una de las sirvientas me sonrie abre las puertas para mi salgo disparada afuera, lo veo, es real esta aquí. Corro a su encuentro y salto a sus brazos, el me sostiene con sus fuertes brazos no puedo evitar llorar cuando me hace girar.
— Estas qui. Estas aquí.
— Sì, bambina mia. — Me deja en el piso toma con sus grandes manos mi rostro y lo analiza detenidamente mientras limpia mi rostro. —
— Te extrañe mucho.
— Anch'io, angelo mio.
— Lorenzo. — La voz de una chica desconocida me hace voltear. Tez blanca, labios carnosos, ojos verde claros y una cabellera hermosamente lisa y larga llama mi atención. —
— La mia bambina. — La chica llega a nuestro lado lo toma de la cintura alejándolo de mi. Lorenzo la abraza por los hombros y le sonrie. Mi altura es de 1,60 metros el de ella es del doble mío porque tengo que mirarla hacia arriba al igual que a Lorenzo. — Ella es, il mio compagno di vita. — Escucharlo decir que es su novia da vuelta mi mundo. Pero tengo que fingir, él nunca me dio esperanzas. Solo me ve como una hermana pequeña. Y eso me duele. —
— Hola mucho gusto. — Digo con mucho pesar y una sonrisa fingida. Extiendo mi mano y ella la ve, Lorenzo carraspea es ahí cuando ella reacciona y me devuelve el saludo. —
— Buon compleanno Ana. — La voz de la pequeña Greta me atea. A crecido tanto. Cuando la conocí en el parque era tan pequeña y tierna. Casi teníamos la misma altura y ahora la paso por 3 cabezas. —
— Gracias pequeña perla.
Todos me saludan muy amenamente. Todos comienzan a entrar hablan entre todos, ríen, mis amigas de inmediato hacen contacto con la novia de Lorenzo, me tomo unos segundos para asimilar que lo perdí, que no me vera con otros ojos. Mis lagrimas caen sin poder evitarla, tapo mi boca para evitar chillar. La mano de alguien sobre mi hombre me da el permiso para llorar en su pecho.
— Lo siento señorita Anahera. — Adriano me protege entre sus brazos. —
— Lo perdí Adriano. Lo perdí para siempre.
— No diga eso. Vera que encontrara a la persona correcta. — Mi garganta arde de tanto aguantar el llanto. —
— Él era mi persona correcta.
— ¡¡ ANAHERA VEN CON TUS INVITADOS. !!. — No puedo hablar porque siento mi garganta cerrada. —
— Ahora va Señor. Me esta ayudando a confirmar la lista de personas autorizadas a ingresar a la fiesta.
— Bien, pero que se apresure.
— Si Señor.
Adriano me ayuda a llegar a la casilla donde se concentrar los guardias, todos están haciendo sus rondas así que estamos los dos. Me sirve un vaso de agua fresca que me ayuda a relajar. 10 minutos después estoy mas tranquila.
— Gracias Adriano. Por favor, no digas nada de lo que viste. Él no debe saber mis sentimientos, ya tiene novia y no quiero ser la entrometida.
— No se preocupe Señorita. Mi deber es cuidarla y servirle. Ahora sonría como siempre lo hace. Vera que él sedara cuenta del error que cometió.
Lo abrazo en agradecimiento, a pesar de ser mayor es un buen amigo para mi. Camino de regreso a la mansión al abrir la puerta escucho las risas provenir de la sala. Observo a mis padres abrazados, a Lorenzo abrazado a su novia que no se como se llama. Hago contacto con Anna, le pide a las chicas que me hagan un lugar para sentarme. De forma profesional me uno a la conversación, ellos no saben lo que me quede haciendo afuera. Y jamás lo sabrán.