Una antigua ciudad.

1589 Words
Mi corazoncito late con desenfreno ¿ Como lo puedo controlar ? no lo se, lo que si se es que estoy ansiosa por ver a mi amigo italiano, tengo tanto que contarle. Solo falta una hora para llegar a nuestro destino, a esa hermosa cuidad que es fuente de inspiracion para cientos de películas y novelas. Bueno al menos eso es lo que dijo mi mamá cuando hablábamos hace unas semanas atrás mientras preparábamos el viaje. Es emocionante, en la video llamada que me hizo Lorenzo me dijo a todos los lugares que me llevaría a conocer. Lugares mágicos que no olvidare jamás. Para tranquilizar mi ansiedad mami me coloca una divertida película italiana con subtítulos. Mami me toca el brazo, mi quito uno de los audiófonos para escucharla. — ¿ Que sucede mami ? — Es hora, estamos por aterrizar ángel. — ¿ Si mami ? — Si cielo. Estamos por llegar. — Habla papi quien sujeta una mechoncito de mi cabello y lo coloca detrás de mi oreja. Eso me incomoda un poco ya que es del lado en el que tengo esa espantosa cicatriz, aun me incomoda que todo el mundo me vea justo ahí. Aunque la doctora Verónica hizo un excelente trabajo dejando solo una fina línea. Pero esa fina línea es señal de que algo me paso y la gente lo ve. — — Ok. Necesito ir al baño. ¿ Puedo ? — Claro hija vamos antes de que la azafata anuncie que debemos colocarnos el cinturón. Mami me toma de la mano y salimos por el pasillo, ella me espera fuera mientras hago mis necesidades, mientras lavo mi manos miro mi cuello, comienzo a sentir mi pecho apretado y muchas ganas de llorar me invaden cuando los recuerdos vuelven a golpearme. — Anahera ¿ Estas bien. ? — Los golpes en la puerta y la voz dulce de mi mami me hacen saltar en mi lugar. — — Si mami, ya salgo. — Cierro la canilla que aun seguía abierta. Seco mis lagrimas para luego tomar la toalla secar mis manitos al igual que mi rostro, me coloco crema para hidratarlas. Camino a la puerta al abrirla me encuentro con la elegante postura de mi mamá que me sonrie. — ¿ Vamos ?. — ¿ Te animas a ir sola con papi o me esperas aquí ? Demoraste bastante y necesito entrar. — Mami me sonrie, se inclina a mi altura y acuna mi rostro con sus cálidas manos. — — Voy con papito ma. Entra tranquila. Me deposita un beso en mi mejilla e ingresa al baño. Camino por el pasillo de manera rápida hasta llegar con papi quien me sonrie de forma cariñosa, me ayuda a subir al asiento debido a que mi altura no ayuda mucho. — ¿ Y mami donde esta ? — Ingreso al baño. ¿ En que trabajas ? — En el presupuesto para la próxima colección que esta preparando tu madre. Ella se inspiro en algo que nos costara un pco mas de dinero. — Besa mi cabeza y sigue trabajando en la Tablet. Vemos ingresar a nuestra cabina personal a mi madre quien nos regala una hermosa sonrisa, mi padre de forma juguetona tira de su brazo, ella se tambalea cayendo sobre el regazo de papi. — — ¡¡ Santino !! ¿ Estas loco ?. — Loco por ti mi bello ángel. — Gracias por tus halagos pero debo ir a mi asiento. — Mami intenta ponerse de pie pero papi se lo impide. — ¿ Que sucede contigo hombre ? — Necesitas pagar peaje. — Mami entre cierra sus ojos y lo mira. — — ¿ Y si me niego ? — Entonces serás castigada. — Eso es un chantaje Señor. — Dice mi madre con voz fingida. Los miro divertida. — — Ya vera que no Bella dama. — Papito comienza hacerle cosquillas, mami comienza a reírse pero no puedo evitarlo, salto sobre mi asiento y comienzo ayudar a papi a castigar a mami. En un mal movimiento caemos al piso pero seguimos castigándola. Hasta que escuchamos la voz del capitán. — — Damas y caballeros buenas tardes, les habla su capitán Esteban Heredia, es mi deber informarles que estaremos arribando a destino. Por el mismo motivo deben volver a sus lugares y abrochar sus cinturones. — Ya oyeron. — Mami habla agitada tanto reír. Fue un buen castigo por no pagar peaje. — debemos prepararnos para el aterrizaje. Papito se pone de pie arregla su traje y nos extiende sus manos. Nos tomamos de ellas para ponernos de pie, pero en un rápido movimiento sostiene a mami de la cintura y le roba un beso abro mi boca en sorpresa porque ni tiempo a darme vuelta me dio. — Vi amo, mie belle signore. — Dice papi en el mismo idioma que habla Lorenzo. Mami acaricia la mejilla de papi y le roba otro corto beso. No se como hace pero con los ojos cerrados me conoce bien. — — Cierra la boca Anahera te entrara un bicho. — Ay que asco. — Digo de solo pensar en comerme un bicho. — Nos acomodamos en nuestros asientos, papi me ayuda con mi cinturón, ayuda a mami y luego se sienta en su asiento para asegurarse él. — Mira cielo. — Señala hacia afuera con su fino dedo. — Hago lo que ella indica observo que todo se ve pequeño, pero la inmensidad del mar desde aquí me sorprende. Cada vez que seguimos bajando puedo ver lo hermosa que es Italia. Caminamos por el inmenso Aeropuerto Amerigo Vespucci, es una locura la cantidad de gente que viene y va. Papi me sostiene firmemente la mano para no perderme, porque no quiero ni pensar que pasaría si me pierdo aquí. Llegamos a unas cintas transportadoras donde van las valijas, al tener las nuestras que son pocas ya que mami me conto un secreto. Nunca debes llevar tanta ropa a un viaje porque no sabes lo que te puedes comprar, no tendrás espacio para meterla en la valija si llevas mucho. Así que mis opciones de ropa son pocas porque tengo la esperanza de encontrar cosas bellas, caminamos a unas escaleras mecánicas, papi me toma en brazo para poder bajar sin problema alguno. Es impresionante como se ve todo desde aquí, cuando llegamos abajo me deja en el suelo y mami me sostiene de inmediato de la mano, caminamos a unas puertas de virios al cruzarlas veo muchas personas con carteles, de seguro son personas que esperan a otras personas. — Il mio bellissimo angelo. — Escucho su voz lo busco con impaciencia. — — Allí. Mami me indica de donde proviene su voz, lo logro ver se ve tan bello mi italiano. Suelto la mano de mami y corro a su encuentro, nuestros pequeños cuerpos chocan al encontrarnos. Lorenzo me envuelve en sus brazos yo lo abrazo lo mas que puedo ya que mis bracitos son cortos. Su aroma se impregne en mi nariz y produce cosquillitas en mi panza. — Mi sei...man...cato, mio ​​ita...lia...no. — ¿ Hablaste en italiano ?. — Lorenzo me mira con sorpresas en sus ojos. Afirmo con mi cabeza, es una sorpresa que quería darle. Estuve tomando muchas clases para lograr hablar. — Mi sei mancato, mio ​​bellissimo angelo. — Lorenzo me dijo Te extrañé, pero lo que mas me alegro es que me llamo mi hermoso ángel. Lo entendí muy bien, las clases me ayudaron a entender lo que dicen, me cuesta hablarlo pero logro entenderlo. Sin duda Adriano es un buen profesor. Soy hermosa, para él soy hermosa y eso acelera mi corazón Oh no siento que mis mejillitas se encienden mucho. — — Benvenuto della famiglia Brown. — La voz de Alessandro nos da la bienvenida. — — Grazie mille amico mio. — Papi le agradece, nos saludamos entre todos para luego emprender camino a la salida. Lorenzo no me suelta ni un instante de la mano. — Llegamos a la salida hay tres camionetas negras rodeadas de hombres como los que nos cuidan a nosotros, sin dudas se ven atemorizantes. Subimos Lorenzo, Greta y yo en una, mis padres con los de Lorenzo suben en otra. Comenzamos el viaje a la casa de ellos, mis ojos no pueden con tanta belleza, una antigua ciudad me regala las vistas mas maravillosas. Los hermanos Petrucci me van contando la historia de cada lugar por el cual cruzamos, sin duda es un lugar que enamora con su encanto. — ¿ You see that ? — Pregunta Lorenzo en un Ingles bastante entendible. Me indica una catedral que hay con una inmensa cúpula roja. — — Si lo vedo. — Catedral de Santa María del Fiore. — Dice Greta con una dulce voz. — Opera di Filippo Brunelleschi. — Lei...è...bella. — Asi es mi angel. Data de los siglos xiii xiv — Wow es muy antiguas. — Digo estirando mi cuellito. — — Amerai la mia città. — Dice Gema con una tierna sonrisa. Pero no logro entenderle porque hablo rápido. — — Despacio Gema que todavía no entiendo mucho. — Digo tímidamente. — — Parla lentamente, Gemma — Dice Lorenzo. Gema levanta sus hombros y vuelve hablar pausadamente. — — Amerai la mia città. — Dice en forma lenta y ahora si entiendo. — — Te encantará mi ciudad. ¡¡ Eso dijo que emoción le entendí. !! — Me emociono al entenderle. Ellos se miran y nos largamos a reír. —
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