Capítulo 1: David es mi padre

991 Words
"Soy adoptado" En realidad no lo soy, pero eso pusieron en mi libro de matemáticas.  Era una de las muchas mentiras que decían sobre mí, muchas de ellas ya no dolían como solían hacerlo. Antes me sentía pequeño cada vez que decían algo similar, pero ahora solo me causa algo de incomodidad. Seguramente quieren saber por qué me dicen así.  Bueno, empezó cuando le preguntaron a Boris si yo era su hermano, claro que su respuesta fue negativa. Y él no estaba mintiendo, al menos no en el sentido biológico.  - Nos vemos mañana, Adam. No pude responder. La chica más bonita e inteligente de la clase acaba de notar que existo. Eso es suficiente para decir que este es uno de los mejores días aunque me digan "adoptado". Mientras caminaba hacia el auto pensaba en la clave para hablar con ella, y era increíble que un lápiz  tenga tanto poder. Ella solo quería un lápiz y me habló. A partir de ahora pensaba en coleccionar todos los lápices del mundo, si eso significaba obtener unos segundos de atención. - Joven Williams, no puedo llevarle a la casa de los Jones. - Lewis, mi chofer, se veía preocupado. - Su padre llegó hace una hora y ya sabe que no puede salir de casa mientras él se encuentre aquí. Genial. En parte era cierto, a mi padre no le gustaba que nadie se encuentre en casa cuando él estaba presente. Estaba un poco malhumorado por ello aunque en mi rostro no se notaba. Mi padre era muy estricto con nuestra seguridad, y quizá algo posesivo con su familia, tal vez sea por eso que nadie puede ingresar a casa sin una revisión exhaustiva de pies a cabeza con vigilancia constante. - ¿Puedo saber por qué está aquí antes de tiempo? Se supone que debería estar en New York, no en California. - No lo sé, joven Williams. Bueno, después de todo fue un error preguntar porque nadie sabe nada de mi padre, ni siquiera su propia familia, y claro que nadie cuestionaba nada de lo que hace. Probablemente piensen que papá es muy autoritario y una persona a que se le debe tener más miedo que respeto.  Y así es. No es el papá que te da besos por las noches después de leerte un cuento cuando eres un niño, ni es el que te regala un auto o va a los partidos de béisbol cuando eres adolescente. Para describirlo un poco, él es millonario, y resalto que lo es él, no nosotros. Porque mi padre siempre decía que cada uno construye su futuro, por eso nos educa para que cada uno siga su camino, pero a veces Boris y él dan un paseo y el tema sale en la conversación.  Claro que Boris quiere heredar todo y creo que mi padre lo quiere así. En fin, no es un tema que me preocupa porque mis planes son otros. Con eso en mente me dirigí al extenso jardín donde Steven hablaba por un dispositivo inalámbrico que diseñó mi padre en su empresa. - Sí, señor, el joven Adam llegó a casa. - Le hice señas para que evite mencionarme, pero creo que fue muy tarde. - Entiendo, señor. Todo estará listo para la cena. - ¿Se quedará para cenar? Steven, hoy es día de guerrillas en la casa de Derek, no puedo quedarme. - ¿Le parece bien si llamo a su padre y le digo que tienes que salir cuando él convoca a una cena familiar? Su tono condescendiente me alarmó. Le llamo el efecto "Will's", es como una enfermedad que le da todos que se encuentran alrededor de mi padre, incluyéndome, donde todos nos ponemos tensos y nerviosos y la única cura es cuando se va de casa. Lo que no pasará por unos días ya que se queda a cenar. - Está bien, me quedaré aunque... - No, no importan las excusas que me ponga como hacerse el enfermo, dislocarse un dedo o que le duela una muela que por cierto, están muy bien cuidadas. Nada le salvará de cenar con su padre. A nadie le gustaría cenar con el diablo... - Pero aún no te conté lo más importante, hoy es un día muy especial porque Sarah habló conmigo. Bueno no hablamos, - frunció el ceño, confundido. - yo no hablé, pero debiste verla cuando me saludó, se veía tan hermosa... No puedo acabar este día así. Me miró cansado de mi parloteo, y sabía que está vez me hablaría como amigo que como mayordomo. - Adam, es fantástico que dejes de jugar a las guerrillas y que la chica más bonita te hable. - ¿Lo ves? Sabía que podía contar... Un momento, no dejaré de jugar solo porque me guste una niña. - Espero que digas lo mismo más adelante. Y volviendo al tema de tu padre, sabes que solo puede cenar con ustedes tres veces por año, ya casi ni recuerdas su rostro.  - Y es por ello que prefiero que las cosas sigan así. - Tomé mi mochila para sacar unos cuantos libros e irme a la biblioteca. - Tú sabes que papá jamás está aquí, en realidad nadie está aquí. Mi madre solo viene de sus viajes cuando él nos visita porque eso es lo que es, una visita. Y Boris, casi nunca está en casa, además de que tiene el permiso de papá y puede hacer lo que quiera. - Eso no es cierto, sabes que todos están aquí cuando el señor Williams llega. Por eso es especial que no te pierdas estos momentos. Suspiré rendido, era difícil discutir con un hombre que era mi mejor amigo, ese hombre alto y delgado por quien daría mi vida. Él era más que un mayordomo, más que un empleado por más de una década y por supuesto, era como un padre. Porque deseaba que Steven lo fuera, y no David Williams.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD