Capítulo 2: Naomi

1115 Words
Derek no se molestó por cancelar nuestro juego porque entendió que mi padre no era una persona fácil de tratar, y su padre lo sabía. Lo admito. Estaba nervioso. Nervioso por verlo, y algo ansioso porque estaremos reunidos como si fuéramos una familia normal. A veces me gustaría vivir entre las letras, entre el montón de versos y vivir aventuras, escalando castillos para pelear con criaturas mitológicas en busca de la liberación del pueblo. Supongo que ese era un deseo reprimido, buscar mi liberación. ¿Por qué tenía que estar en una cena donde era invisible? - Joven Adams, su padre llegará en unos minutos, debería bajar. - Steven... - Traté de detenerlo con cualquier excusa. - Lo espero abajo. En estos momentos daría lo que sea por cancelar la cena, hasta sería capaz de sacrificar mi colección limitada de los muñecos de Star Wars. Bajé repasando mi reporte de las cosas que probablemente preguntaría papá. No es que no lo sepa, sino que lo hace por pura formalidad, para llenar el ambiente y evitar el silencio incómodo. - Veo que arreglaste tu cabello. Naomi, mi madre, llevaba uno de sus vestidos elegantes. Ella siempre estaba presentable, con una buena imagen acompañado de su cabello rubio y lacio. Muy hermosa, sobre todo el color azul de sus ojos, lo que era una lástima que yo no llevara nada. Mis ojos celestes y el cabello color cobrizo eran muy diferentes. - Sí, hoy no es un día cualquiera, hoy papá estará aquí. - Lo sé, ya conoces las reglas. - Arregló un mechón de su cabello que caía rebelde sobre su frente. - Todos aquí conocen su papel, así que no interfieras con el mío. Asentí, algo asustado. Ella, que tenía un aura malo a su alrededor, y Boris, asumían que yo era invisible. Yo me sentía invisible cuando hablaban los tres, pero sabía que a papá no le era indiferente porque esa vez se molestó cuando mi madre quiso gritarme frente a él. Podía estar seguro que después de ello, ella ni nadie podía hacerlo de nuevo, pero poco después comenzaron a creer que yo era su engreído, algo que aún piensan aunque en una mínima parte cada vez que mi padre me ignora. Lo que no pasaba cuando Boris hablaba. Todos se veían tensos, era como si hoy fuera el día de nuestra sentencia a muerte. Mientras todos nos sentamos en nuestros sitios asignados, yo me retorcía los dedos, muy nervioso como la mayoría en el salón. La extensa mesa llena de lujos como a mi madre le gustaba, ocultaba nuestro nerviosismo cuando el poco alboroto pronunciaba la llegada de mi padre. Un hombre en representación del diablo caminaba con tanta arrogancia y firmeza que nadie ignoraría su presencia orgullosa. Su rostro era considerado agradable, no era extraño por la cantidad de amantes que poseía, aunque el dinero también influía porque nadie querría admirar sus ojos fríos e inexpresivos. Solo David hacía que la temperatura baje con solo hablar. - Buenas noches, familia. - Díganme que eso no sonó como si estuviera en una de sus tantas juntas. A lo que todos respondimos, amables como una familia. - Hoy es una noche especial porque todos juntos estamos reunidos. Y no fue porque quisimos. - Cariño, pensé que tardarías un poco más, pero eso no importa. - Él tomó asiento después de darle un beso en la mejilla y tocar el hombro de Boris que estaba a su derecha. - ¿Cómo te fue en el viaje? - Ajetreado, igual que siempre. - Mi padre hizo un gesto para que empiecen a servir la cena mientras cronometraba su tiempo con nosotros. - Aunque no debería sorprenderte mi llegada, dijiste que tu estadía en Los Ángeles solo serían de dos días. Todos empezamos a comer en cuanto él lo hizo.  - Es cierto, cariño.  Mi madre no pudo decir nada al respecto porque no fueron solo dos días, en cambio, Boris sí quiso saber más sobre el viaje de papá, uno de los muchos que realizaba. - Papá, pronto serán mis vacaciones y estaba pensando que tal vez podríamos ir a New York, que cuente como unos días de experiencia en el trabajo.  Wao, él sí que tiene todo planeado. Pero el gesto de mi madre fue de rechazo total. - ¿New York? Claro que no, estaba pensando que en esas vacaciones podríamos ir a Italia, me gustaría probar uno de los vinos de Toscana, de los que tanto alardean los Brice. - Estoy seguro que te gustaría cualquier bebida si es que contiene alcohol. Umm podríamos describir a papá así. Él era muy directo incluso grosero, pero eso no era lo que incomodaba de su presencia, sino que su mirada era la de un hombre cruel y despiadado, me recordaba a un hombre que dirigía una prisión de máxima seguridad. - Entonces - Boris presionó un poco más con el tema de New York ante la aprobación de mamá que aún se sentía avergonzada por el tema del alcohol. -, ¿qué opinas sobre las vacaciones? Papá dejó de comer y lejos de molestarse por la insistencia, hizo un gesto de reflexión. Al parecer los emperadores también tenían tiempo para complacer a su familia, dentro de su inexistente corazón él sabía que un viaje o un yate no era suficiente para complacer a su hijo adolescente de trece años. - Lo pensaré, pero para eso necesito que todos se comporten bien al menos hasta ese momento. Adam, quiero pensar que en ese breve tiempo no voy a recibir ningún reporte de la escuela. Casi salto de la silla al escuchar mi nombre con esa voz gruesa y demandante, imagino que se trata porque su segunda secretaria recibió una llamada del director afirmando que estoy ausente en clase. Al principio creí que al director no le gustaría poner su trasero en bandeja pero descubrí que le gusta llamar la atención de mi padre, supongo que eso le hace sentir importante. - No te preocupes, papá. - Respondí temblando ante la mirada de enojo de mi hermano y madre. - Te aseguro que no querrás verme así, podría ser desagradable. Y con esa ligera amenaza hizo que nadie levante la mirada y que de reojo me miren entre enfados por molestarlo y aliviados porque soy la primera presa de la noche. En mi mente, soy un caballero con el honor mancillado y que no puede exigir venganza para recuperarlo, porque ante todo, le debo lealtad a mi señor y señora, ella es Naomi, mi madrastra. Inclusive debo lealtad a su primogénito.  ¿Por qué?  Porque no soy importante, solo soy un accesorio para la familia Williams.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD