Otro secretito que Linda creía nadie sabía era que cantaba en susurros todo el tiempo, siempre que estuviera sola. Esto es, cuando nadie estaba lo suficientemente cerca para escucharla. Excepto, por supuesto, yo. Le escuchaba a veces de lejitos, cuando el viento traía los sonidos y no había otros ruidos alrededor. Aparentemente, ensayaba todas esas canciones como asegurándose que no se le olvidaran; porque ella las compuso y nadie más sabía, en ese entonces, que ella planeaba cantar para ganarse la vida en el futuro, o vender las canciones a una cantante famosa. A la fecha no sé si las sabía todas de memoria o las tenía anotadas en alguna de sus adornadas libretas. Bueno, era Linda la que me consolaba la mayor parte del tiempo mientras esperábamos a que Jaime saliera del hospital que pare

