Capitulo 1
En la Villa Castello al sur de Francia en el año 1940 existe una familia llamada Dubois Fournier los cuales se caracterizan por ser católicos, conservadores, humanos sobre todo poseen gran corazón, llenos de amor hacia el prójimo. La familia esta está compuesta por tres hijas hembras de nombre Charlotte de 30 años la cual es escritora y cantante de ópera con voz de barito, Abril la segunda hija de 25 años pianista y Martina de 20 años pintora de artes, sus padres doña Julia Fournier Leroy dama de la alta sociedad y el señor Monsieur Igor Simón Dubois Lefebre militar jubilado teniente de la caballería armada de este país.
En la víspera del inicio de la segunda Guerra mundial emanada por Alemania hacia Francia, con el fin de apropiarse de este territorio en su totalidad. Estando la Francia dividida en dos sectores la Francia de Vichy gobernada por los alemanes a cargo de Filippi Petaín, quien desea acabar con todos los habitantes de este país.
Y la Francia libre para derrotar al enemigo alemán a cargo de Charles de Gaulle.
Los preparativos para atacar a Francia, eran eminentes por parte de los alemanes nazis usurpadores, delincuentes y autoritarios quienes amenazaron a Francia, Bélgica los Países Bajos y Luxemburgo.
Sin embargo Francia había declarado la segunda Guerra mundial, el 3 de septiembre del año 1939, luego de que esta última, fuera esta última fue este invadiera a Polonia.
Francia lanzó la fallida ofensiva del Sarre y para mediados de octubre las tropas francesas habían vuelto a sus posiciones originales. Alemania abrigo abrió fuego el 10 de mayo de 1940 contra Francia.
En vista de estos hechos políticos - militares de guerra el exteniente Igor Dubois cuidaba con gran recelo a su amada familia del movimiento de las tropas alemanas que habían invadido a su país, Francia pero que llegarían al norte- este del territorio y que por suerte este habitaba al sur donde existían 551,500 km de extensión lejos de donde estaba el epicentro de inicio de guerra y así y a 1000 km del Norte del sur y de este a oeste.
Sin embargo don Monsieur don Igor cuidaba con gran devoción a sus tres hijas y esposa, donde trataba que su familia no salieran tanto de su pueblo Carcasona donde se encuentra su casa es decir su mansión de la Villa Castello lugares espléndido porque su estancia u hogar era una casa de cuatro niveles con 80 habitaciones incluyendo la de la servidumbre, salas, salones, pistas de baile, cocina, comedores, corredores estudios privados estudios con espejos planos, áticos terrazas, invernadero, jardines y un bosque que conduce a la zona costera de la playa mediterránea al sur de Francia.
Esta familia por ser de la alta sociedad francesa, era visitada por vecinos de apellidos renombrados tales como los Lamberts, los Roses, Van Gogh, Mercier, Gatier, Francois, entre otros que hacen acto de presencia cada fin de semana con el propósito de cortejar a sus lindas hijas quienes ya están en edad de matrimoniarse, puesto que una dama de estas edades que tienen las hermanas Dubois Fournier deberían estar casadas para evitar el dicho que data así ´´el tren ya las dejó´´.
Sin embargo este no le esto no le preocupa a los progenitores de estas ¡bellas damas! ellos solo desean que sus hijas sean felices, permitiéndoles así que estudiaran lo que le gustaba a cada una de las mismas, hacer, decidieran ellas sus propias vidas, ser siempre auténticas, sin importarles el qué dirán qué pensarán otras personas sobre las mismas eso no le importaba.
Es por ello que la familia Dubois Fournier, sus hijas Charlotte estudió literatura y música en la universidad soborna en París dedicándose a escribir poemas, enamorada de la vida, de la familia y del futuro; pues según sus pensamientos, ella siempre esperaba un amor, un ser desconocido que la amaran con pasión, con mucha ternura, respeto, bondad que no fuera un rico de la sociedad medieval, sino un hombre que le hiciera feliz hasta el punto tal que le gustara sus poemas, su voz angelical de barito que posee y sobre todo que la aceptara tal y como lo es ella extrovertida, soñadora de la vida, apasionada por el amor, sincera y fresca como el mar azul, que le hiciera sentir amada en esta vida y en otra si no le alcanzara el tiempo para hacer feliz.
Siempre soñó con un hombre esplendido, pero ella nunca supo si era de su época actual es decir de su época presente o tal vez viviese en el futuro, nunca estuvo tranquila, cada día le pedía más al destino, a la vida y al cosmo, conocer a alguien diferente que le hiciera sentir amada única y espléndida por todo el amor que ella tenía guardado en su corazón para ese ser especial digno de ella.
Por otro lado su actividad rutinaria en casa es decir en la mansión Villa Castello era la de escribir en el ático, que se encontraba en el ala norte de la mansión, era su lugar favorito acondicionado por ella misma, donde tenía sus instrumentos musicales, como el violín, un pequeño piano blanco que tenía grabado su nombre, una mesita de papel una mesita con papel pergamino, sellos de correo, tintas, plumas y todo tipo de objetos de la época y una pequeña silla de acolchonada modelo Luis 15.
Cada vez que Charlotte Dubois escribía sus poemas las colocaba en sobres, la sellaba con sus sellos certificados para enviarla a quien pudiese interesarle a direcciones varias, pero las resguardaba en su cofre de madera es decir un viejo baúl de nogal que lo heredó de su tatarabuela que pertenecía a la India este era su caja fuerte, para resguardar sus escritos y después ser estos llevados a la oficina de correo Lapostel cada viernes por la tarde, puesto que como los tiempos eran difíciles por la guerra de Alemania contra Francia, su padre no le permitía salir tanto de casa.
Mientras que las otras dos hermanas de la familia Abril era pianista profesional graduada en la universidad de la enseñanza de la música en París, pero su verdadera labor que le fascinaba era hacer era diseñar ropa de alta costura actividad que hacía muy bien y a la perfección como hobby.
Y la última de las hermanas la más joven Martina de 20 años de edad ella era pintora de obras de arte, pero también se inclinaba por hacerle de chef le gustaba cocinar comida gourmet, es decir también estudió para hacer che se graduó en el en la universidad de Cordón blue de París toda todas apasionadas en sus carreras.
Siempre estas lindas madeimoselles Dubois Fournier ayudando a sus progenitores, a quienes las amaban, entendían, apoyaban en sus decisiones. Reinando la paz familiar, el amor con mucha fraternidad, consideración y apoyo mutuo por cada m*****o de la familia hasta el punto tal que su servidumbre eran tratados con respeto, y se compenetraban tanto que todos se consideraban como una sola familia por ser personas grandiosas que les hacían la vida más satisfactorias a todos los que habitaban esta mansión llamada Villa Castello al sur de Francia.
Estas jóvenes eran muy católicas, amaban a su prójimo, acudían a misa todos los domingos en unión familiar a la iglesia roca caliza iglesia design John jean, donde el padre Iván Look Legrand Petti, imparte la santa misa a todos los pobladores de esta zona Sur, compuesta por pueblitos tales como el Seré, el Castenol, la Costa Azul, el Coyuer y Carcasona entre otras, llegándose a reunir casi 1000 feligreses para escuchar la palabra de Dios que piden, oran y rezan porque la guerra acabe pronto, no dañen a tantas personas y así no sean invadidos por los alemanes quienes se encuentran al noreste de París, bombardeando, haciendo daño a ciudadanos, hiriendo y asesinando a tantos inocentes Por el simple hecho de tomarse a la nación que es libre y soberana.
La joven Charlotte todos los días escribe poemas tales como la primera carta o carta número uno que dice así; — amor mío, ¡sé que estás ahí afuera esperando por mí! Y! yo por ti! deseo conocerte pronto para que nuestro amor sea único, donde la llama de la pasión, sea solo para ambos, te esperaré siempre, tu amada Charlotte Dubois Fournier de la Villa Castello sur de Francia.
Carta número 2 —amado mío, si quieres ser mi estrella... Prometo ser tu cielo.
Carta número 3— me enamoré tanto de ti que me quitaste las ganas de conocer a alguien más, perdón por amarte tanto, pero eres todo lo que mi alma necesita.
Carta número 4— te quise, te quiero y te querré y aunque el universo nos tenga hoy en día separados jamás olvidaré lo que alguna vez fuimos… ¡Oh! pudimos ser.
Carta número 5 —me llamas en tus pensamientos, yo te contesto en mis sueños, dos corazones latiendo al mismo tiempo. Llenando de vida a dos almas furtivas, que se encuentran con el tiempo.
Carta número 6— la sombra de tu ausencia sigue pintando mi cielo, como un poema eterno en mi mente.Me resulta inevitable interrogarme si al ocultarse el sol también tú siente lo mismo por mí comas y ansias si encías, mi sonrisa como yo han sido la tuya.
Una vez culminada la escritura de sus cartas con poemas a su ser amado desconocido, las colocaba en su baúl viejo de nogal para ser resguardadas, hasta que fuesen depositadas en el buzón del correo de Francia Lapostel.
Esta joven escribe todos los días a veces se acostaba a las 2:30 a.m. de la madrugada escribiendo, en algunas ocasiones su madre la mademoiselle Doña Julia encontraba a su hija Charlotte dormida en el piso del ático que tanto prefería, por ser su lugar de conexión de ella con su mundo diferente futurista que ella añoraba.
¡Ella encontrara algún día a su amado!…