4

1602 Words
Sariah al preguntar esto, fue vista por muchas personas; todos ellos miraban con lástima a la chica y en su cabeza solo resonaba la pregunta que había hecho. — ¡Dejen de verme así y respondan de una maldita vez! Fui corriendo a los cuerpos y pude reconocer a mi madre a pesar de que se encontraba totalmente quemada. Ella en sus brazos tenía a mi hijo. — ¡Mamá! ¡Noooo! ¡Hijo! El dolor de haber perdido lo único que tenía en el mundo era algo que no podía describir con palabras. Abracé sus cuerpos sin vida, haciendo que el llanto fuera casi igual de desgarrador que lo que sentía en estos momentos. Una parte de mí había sido arrebatada de una manera tan cruel, sabía bien que había sido esa maldita mujer. No tenía duda alguna de que era ella, al final sabía bien que era la única que era capaz de hacer semejante daño. — ¿Por qué no pudieron salvar a mi madre? — Miré a uno de los bomberos —. No puedo creer que mi casa se quemara tan rápido. — Hicimos todo lo que se pudo, le recuerdo que el pueblo vecino queda demasiado lejos y el camino se ha dificultado debido a la lluvia. A lo lejos miré a aquella mujer que me veía como si el diablo le hubiera salido. Sin dudarlo, me levanté para ir a reprocharle y le di un puñetazo que la tumbó al suelo. — ¡Tú fuiste la asesina de mi madre! Pero ten por seguro que esto no se va a quedar así. — ¡No toques a mi esposa! La bofetada que Oliver me dio fue capaz de lanzarme al suelo y miré borroso. La sangre se mezcló con mis lágrimas y un odio naciente creció en mi pecho. — Al parecer de tu madre, no solo heredaste lo ramera, sino también lo mentirosa y lengua larga — Oliver me tomó del pelo —. ¿En qué podría beneficiarse mi esposa con la muerte de un bastardo y una zorra? La rabia mezclada con el dolor fue más que suficiente para tomar a Oliver del brazo y jalar su rostro a mi boca. Le clavé los dientes con tal fuerza que un pedazo de su rostro fue desprendido. — ¡Aaaaaaaaa! Maldita loca. La sangre le salía a borbotones y mi boca manchada junto con mis ojos llorosos me hacían ver como una mujer demente. Leonor se acercó a Oliver y al ver la escena palideció al punto de desmayarse. — ¡Ayuden a mi hijo! — El alcalde gritó muy fuerte —. ¡No se queden ahí de pie! Los bomberos que habían ido a auxiliar a mi madre y a mi hijo fueron a rescatar al bastardo de Oliver. Ellos me revisaron también a mí y solo limpiaron mi boca. — Le aconsejo que se hagan más adelante exámenes de sangre, pudo haber contraído alguna infección por lo que hizo. — No se preocupe, créame que estaré bien — mis ojos se posaron en Leonor — y a ti te digo, lo que has hecho no se va a quedar impune en absoluto. Te metiste con lo que más amaba, desearás no haber cometido este crimen y ten por seguro que me vas a suplicar de rodillas que me detenga; sin embargo, no lo voy a hacer y llegaré hasta las últimas consecuencias. — No sé de qué me estás hablando, ni siquiera te conozco. Ahora, si me disculpas, tengo que estar al lado de mi marido; él ha quedado herido por la salvajada que has cometido. — ¿En serio no me conoces? Pues lo que me hiciste dice lo contrario, me dejaste abandonada en un bosque para que los animales me comieran y se deshicieran de mi cuerpo. Y todo porque pensaste que me encontraba muerta debido al golpe que me diste en la cabeza. Estás maldita y el karma te llegará tarde o temprano. — ¡Tú solo sabes levantar falsos en contra de mi nuera! Estás celosa porque ella se quedó con Oliver y no te escogió a ti, pero es obvio que la diferencia entre ustedes dos es demasiado grande. — No lo estoy metiendo a usted, maldito viejo asqueroso — mis ojos lo vieron con rabia —. No me haga hablar, todos aquí saben que es un alcalde corrupto y si este pueblo no ha avanzado, es por el descaro que tiene al robar todo a manos llenas, le conviene quedarse con la jeta cerrada. Por el rabillo de mi ojo miré que había algo brillante. Algo en mí me dijo que fuera a ver de lo que se trataba y al sacar el pedazo de plástico pude ver mi foto. — La mayor prueba de que tú iniciaste el incendio es esta — mostré mi identificación —. Me la pediste cuando entré a trabajar como tu esclava en aquella casa, incluso puedo dar la dirección porque no soy tan tonta como piensas. Leonor palideció y todos los presentes murmuraban entre ellos. Si acaso había alguna duda pequeña de qué ella tenía que ver en esto, simplemente se desvaneció al encontrar mi identificación. — Lo mejor es que me vaya de aquí, tengo un bebé en casa que me espera y no puedo perder el tiempo con una loca a la cual no conozco. Solamente estás delirando por la muerte de tu mocoso y de la ramera de tu madre. No hubo nadie que me detuviera cuando me lancé a golpear a Leonor. No le daba bofetadas, eran puñetazos. Uno tras otro, esto hacía que mi rabia aumentara más al ver la sangre. — ¡Deténganla, va a matar a mi nuera! Entre cuatro hombres tuvieron que sostenerme para poder separarme de Leonor, ella quedó con la cara desfigurada por los golpes. — ¡Eres una salvaje! — La madre de Oliver me miró con desprecio — ¡Casi la matas! No quise decirle nada a esa mujer, ella era una mojigata que solo sabía andar reunida con sus amigas que eran de la misma clase. — Antes de hablar de mi madre, te aconsejo que pienses las cosas. No me encuentro manca para no defender a las personas que amo, aunque ya no estén en este mundo. Te juro que vas a volver a saber de mí. — ¿De qué manera piensas cumplir lo que dices? Suponiendo que lo que mi nuera hizo sea verdad, no tienes el poder y tampoco los recursos para atacarnos. Deja de decir estupideces y ve a enterrar los cuerpos de tu madre junto con el de tu hijo. La multitud me dejó a solas con los cuerpos de mi familia y yo misma tuve que hacer el hueco donde iba a enterrarlos. El trabajo fue cansado, pero a duras penas conseguí que me prestaran una pala y una pica. Los bomberos llevaron a mi madre y a mi bebé al sitio en que descansarían. Los doctores no se encontraban en su casa, habían dejado a un empleado a cargo y fue él quien se compadeció de mí para prestarme las herramientas que necesitaba. — Aquí tiene — le devolví las herramientas —. Muchas gracias por todo. — Espera, muchacha, ¿No quieres comer algo? Mi esposa me alistó suficiente comida y no quiero estar solo. No pienses mal, solo deseo ayudarte de manera desinteresada. El gruñido en mi estómago fue tan fuerte que me dio vergüenza con el señor. Me hizo comer y después me entregó una cantidad de dinero. — No es mucho, pero te puede ayudar para que salgas de aquí. Lo que has hecho es peligroso y sabes bien que esas personas no se quedan de brazos cruzados. — Pero señor… esto le puede traer repercusiones a usted o a su esposa. — Nadie se atreve a tocar a mi esposa o a mí porque saben bien que los doctores nos protegen. Ahora vete que el bus no tarda en salir. Me fui del pueblo, ya no tenía motivos por los cuales quedarme aquí y de cierta manera era lo mejor. El poder que esa familia tiene no lo poseo, y retarlos abiertamente solo iba a hacer que me pusiera la soga al cuello. El autobús pasó al poco tiempo de estar en la parada y me fui de regreso a la capital, no tenía adonde ir; sin embargo, esto era mejor que estar en ese pueblo donde probablemente me matarían. Llegué a la capital; al verme sola, sin dinero suficiente para alquilar un cuarto de motel y sin nadie a quien recurrir, fue que sentí una gran desesperación. La muerte de mi madre y de mi hijo me dejó destrozada por completo. Si antes no lo había sentido, era por la rabia. — ¿Para qué quiero vivir si no tengo a nadie por quien luchar? — Seguí caminando y mis ojos mostraban una gran tristeza — lo mejor es simplemente reunirme con mi madre y con mi hijo. Iba pasando justo en ese momento por un puente, estaba a punto de lanzarme cuando a lo lejos miré a alguien que quería hacer lo mismo que yo. Era una señorita muy hermosa, se notaba que provenía de una buena familia y no entendía el motivo de su decisión. Sin embargo, decidí ayudarle. Fui corriendo donde estaba y la tomé fuerte para evitar que hiciera tal locura, y en el momento que la jalé hacia el otro lado fue que escuché un gran grito y miré que su postura estaba torcida…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD