Después de comer algo, se dirigió a esa dirección y tuvo que tomar otro vuelo para llegar. Al igual que la vez anterior, un chofer esperaba por él. Fue raro para Fred que un tipo joven no mucho mayor que él, llegará saludarlo amistosamente en cuanto lo vio con el equipaje. Vestía con camisa, vaqueros y botas. —Hola, Fred. Soy Vincent Graham. Eliot me pidió venir por ti. Se estrecharon de brazos amistosamente. Fred comprendió que ese caballero era hijo de Diana al notar en sus ojos aquella seriedad que caracterizaba a Diana. —Se lo agradezco mucho. Casi al ponerse la tarde llegaron a la inmensa propiedad después de cruzar kilómetros y kilómetros de grandes praderas verdes con arboledas. Vincent se mostró amable, sin embargo, no mencionó ni una palabra hasta que el automóvil se esta

