37. ¿Puedes mirarme a los ojos? Aquí arriba, el viento frío es como una navaja cortándote la piel. Cierro los ojos con la intención de lanzarme al vacío. Ya nada tiene sentido para mí. Tengo el cuerpo magullado, y adolorido… de sus dientes, de sus besos asquerosos… de sus olores que no me los he podido sacar aunque pase todo el día en la ducha. Ese maldito me ha marcado como ha dicho… Me siento tan vacía por dentro, y lo único en que pienso es que quiero dormir y no despertarme jamás. Ahora podré descansar. —En la noche nevará. No necesito abrir los ojos para saber que es Él. Me duele escuchar su voz y saber que no lo merezco. —Solo vete por favor. —No lo haré jamás. —No puedo con esto… ya no soy la misma de antes… Estoy quebrada por dentro. Necesito estar sola. Necesito dejar d

