39. Lo que pasaba dentro de Black Sun. —Bueno, en realidad llamaba para saber si puedes verlos –el tono de Richy es irónico, malicioso, casi no lo reconozco. Quiero gritarle, soltarle maldiciones pero debo controlarme: —¿De qué hablas? —le cuestiono sin un ápice de paciencia y un tono seco. —Mira por la puerta, Brian —me dice—. Esos policías vienen por ti. Me dirijo hacia el ventanal para ver. Es en efecto un par de efectivos de la policía, que parece que verifican la dirección. Pero no vienen solos, un comando de élite espera la señal para entrar. —¿Qué has hecho Richy? —Ábreles la puerta y lo sabrás. A esta altura, sé que debe ser algo muy malo. Los dos efectivos tocan la puerta con fuerza. No tardo nada en abrir. —Buenos días, ¿en qué puedo ayudarles? —les saludo sin dejarlos p

