42. Brian será mío o de nadie. Margaret tiene el teléfono en las manos. Habla con Amanda, madre de Brian. —¿Habló con él? —pregunta llena de emoción y ansiedad por saber lo que le dijo de ella. —Cariño, lo lamento tanto…. Pero mi hijo no desea casarte contigo, es algo que lamento tanto con lo buena chica que eres… —No se preocupe Amanda… —ahoga un llanto—. Yo sé que se va a dar cuenta que me quiere a mí. Soy su mejor opción… ¿no le parece? —Desde luego que sí, pero no lo puedo forzar… —En realidad, tiene todas las herramientas para obligarlo a casarse conmigo… —El decido por sí mismo, ya está grande, cariño… —Que tenga un buen día Amanda —cuelga apenas respirando. De repente, una vez que ha colgado, las lágrimas fluyen por sus mejillas. No hay nadie que pueda verla. Grita al ai

