Sus labios se estrellaron contra los míos de forma brusca y necesitada sacando todo el aire de mis pulmones, sus labios eran suaves en contactos con los míos que estaban un poco partidos, yo supongo por las drogas, sus manos estaban a cada lado de mi cara como impidiendo que me separara de él, lo que era estúpido ya que ahora yo no quería separarme más, desde que lo bese ese día en el colegio sabía que sus labios eran mi perdición, sus ojos azules eran mi luz en un túnel oscuro, todo él era mi salida del vacío. Cuando se separó ambos estábamos jadeando en busca de oxígeno y cuando creí que iba a volver a besarme con esa pasión salió de mi habitación cerrando la puerta y dejándome sola y con el sabor de sus labios. Mire la puerta patéticamente como si fuera a aparecer y volviera a besarme

