Una nueva historia

1188 Words
Al salir, pude ver que Isaac había creado un cine en la sala de estar del apartamento. - Tu hiciste todo esto solo? - Miraba todo los detalles. - Si, acaso dudas de mis métodos de conquista?- el sonrie- tengo que dar el máximo. - Esto es muy relajante- el había colocado almohadas y sábanas por todo el suelo. En el centro de todo, en el suelo había una bandeja con frutas, dulces, agua, jugos. Había velas por todo el lugar. - Gracias por esto- el estaba a mi lado y yo puse mi mano en la de él en forma de agradecimiento- si no estuvieras conmigo, estaría sola en todo esto . - No tienes que agradecerme- el tomo mi mano y le dio un pequeño apretón- recuerda que prometí que te ayudaría en todo y estaría contigo. Nos quedamos mirándonos unos segundos a los ojos. No dijimos ni una palabra, pero no era incómodo. - Vamos… - el me llevo de la mano hasta donde estaban todas las almohadas y la comida- siéntate con cuidado, dame las manos. Me ayudo a sentarme y se sentó a mi lado. Era como estar en una nube, él comenzó a ponerme una sábana en mis hombros. En ese momento mi teléfono comenzó a timbrar de nuevo. Yo ni siquiera saqué el móvil para ver quien llamaba. Pero sabía que debía ser Chris y me ponía ansiosa. - No vas a contestar?- el me miraba interesado en mi reacción. - No es nadie importante- sonrei tímidamente. El teléfono volvió a sonar. Esta vez lo puse a mi lado. Estaba consiente de que si Isaac sabía que era Chris, él tomaría el teléfono y lo contestaría. - Es Rake? Cierto? - entrecerró sus ojos- no se da por vencido. - De todas formas no le contestare. - el sonrei- solo sigamos en lo que íbamos a ver. El me sorprendió cuando se puso encima de mi, y sus labios estuvieron a centímetros de mi boca. Su mano se puso a mi lado y tomó el teléfono. Por un momento suspiré porque pensé que me besaría y yo no estaba preparada para lo que sentí. El sonrio por mi expresión y de repente sin darme cuenta contestó mi teléfono sin quitarme la mirada de encima. - Rake! - dijo Isaac mirándome a los ojos- no llames, estamos ocupados. Y sólo con eso colgó, puso el teléfono a un lado y se quedó unos segundos más frente a mi. - Hueles bien- me dedicó una sonrisa y se volvió a sentar en su lugar. Yo aún estaba nerviosa. Pero pensaba en lo que estaría pensando Chris. Isaac le había dicho que estábamos ocupados. El pensaría que estaba engañando a Tom o simplemente pensaría que mi relación con Tom nunca fue real. Estuvimos toda la noche viendo películas, todas eran clásicas. Le había pedido por favor que pusiera alguna en la que él estuviera. Estuvimos varios minutos debatiendo, porque él no quería. Según Isaac, no le gustaba verse actuando. En algún momento me quede dormida, cuando abrí mis ojos, vi a Isaac dormido a mi lado. Yo solo seguí durmiendo, me sentía muy cómoda y segura. Al amanecer, desperté en mi cama. Así que suponía que Isaac me había traído en la noche. Me sentía muy cansada, no quería salir de la cama. Alguien tocó a mi puerta y yo solo le dije que pasara. Era Martha. - Hola, cómo estás cariño? - ella del acercó a mí y me dio un abrazo- vine a ver cómo seguías. - Estoy mucho mejor- no era completamente cierto, pero no quería ser una preocupación para ella- ya lo peor pasó. - Siento no poder estar contigo- ella se sentó a mi lado- pero la situación de Tom, no ha mejorado. Tendremos que llevarlo a un hospital en Londres. Y quería hablar de esto contigo. - Yo no me opondré a nada- le dije- toma cualquier decisión que sea la mejor para Tom. - Lo haré querida- ella me miraba con pena- es solo que, debemos termina su compromiso, por alguna razón. Se que no podrás viajar y se que nadie creerá que su relación puede seguir en pie de esta forma. - No te preocupes…- le di mi mano a Martha ella la tomo- la salud de Tom es mucho más importante que cualquier otra cosa. - Tienes razón- ella mira nuestras manos- pero cómo explicarás tu embarazo? Chris sabrá toda la verdad y esa mujer no te dejará vivir en paz nunca más. - Yo puedo hacerme cargo… - las dos escuchamos la voz de Isaac desde la puerta. No lo habíamos visto, ni siquiera habíamos visto que la puerta estaba abierta. Él estaba allí recostado de un lado con sus manos dentro de los bolsillos de su sudadera. Su rostro era serio, y nos hacía ver que lo decía enserio. - Yo me haré cargo de cualquier situación con respecto a Nat. - el entro y se detuvo frente a nosotras- Ya hay varias personas que creen que tenemos algo. - Pero eso no será bueno para su reputación.- decia Martha pensativa- debemos pensar en algo… - Creo que podemos utilizar mi situación del aborto- los dos me miraron- creo que podemos decir que el aborto me afecto demasiado y añadiremos que tú has decidió sacar a Tom del país. De esa forma podremos dar la relación por terminada. - Y luego cuando tú vientre siga creciendo? - Martha aún no estaba muy convencida- se harán preguntas… - Para ese momento- comenzo a hablar Isaac esta vez- ella y yo tendremos una relación delante de los ojos de todos. Los tres nos quedamos en silencio, procesando en muy cabeza cada plan. Yo solo pensaba en Tom, que pensaría cuando volviera a despertar. Pensaría que solo lo utilice. - Bien- Martha comenzó a ponerse de pie- Creo que todo suena lógico. Tú estás de acuerdo, Nat? O crees que puedas hacer todo esto sola? - Puedo hacerlo sola, Isaac no tiene que hacerse cargo de nada. - ya había sido suficiente con que se quedara conmigo desde el primer día- no quiero ser un problema para nadie otra vez. - Escucha- Martha parecía molesta- lo que le sucedió a Tom hasta ahora aparece haber sido un accidente, nada de eso fue culpa tuya. Y Tom era conociénte de todo cuando decidió ayudarte, tú no lo metiste en ningún problema. - Martha tiene razón- Isaac se sentó donde había estado Martha sentada- De la misma forma, yo soy consciente y estoy tomando la decisión de ayudarte por mi cuenta. No quería verme en esta situación, pero si estaba sola en esto, cuando Chris y Cameron supieran de mi embarazo me harían la vida imposible. Chris intentaría quitarme a la bebe tan pronto naciera. Y si no sucediera así, Cameron intentaría cualquier cosa para desaparecernos. -De acuerdo!- Isaac me ofreció su mano- sigamos tu idea. - Ya te había prometido que estaría contigo- el subió mi mano hasta su boca y la beso - No dejaré que les pase nada, ni a ti ni a nuestra hija.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD