Un golpe inesperado El sonido del teléfono rompiendo el silencio en la enorme casa familiar no sorprendió a nadie. Desde que Emily había regresado, las llamadas y reuniones habían sido constantes. Pero esta vez, cuando el padre de Emily habló, su tono era distinto. Más firme. Más preocupado. —Necesito que todos vengan —dijo, con esa autoridad que no admitía objeciones. Ben y Max llegaron primero, seguidos de Logan y Andrew. La familia se había reunido muchas veces antes, pero esta era diferente. Andrew, con su uniforme impecable y su porte serio, cruzó los brazos mientras miraba a su padre. —¿De qué se trata esto? El hombre suspiró y les explicó todo. Lo de Salvatore, Emma, los secretos. La forma en que Emily había vuelto a casa con el corazón destrozado y sin saber en quién confiar.

