En ocasiones como ésta, me pregunto en qué pensaban los inventores del alcohol y en que pensaba yo, mientras bebía como si no hubiese un mañana. No recuerdo casi nada de lo que pasó ayer, pero estoy segura que no pensé en la resaca que tendría hoy y en que tenía clase. Sintiendo como la cabeza está a punto de estallarme, apago el despertador con no muy buen humor y me dirijo a la ducha a darme un buen baño de agua fría. Necesito despejarme. Me muero de sueño, de dolor de cabeza y de sed. Cuando termino de vestirme, cojo las llaves y la mochila y bajo a por agua. -Buenos días-Saludó dirigiéndome directamente a la nevera a por agua. -Buenos días-Saluda papá de vuelta sin despegar la mirada del diario -Ayer no te oí llegar. ¿A qué hora llegaste?-Pregunta. Empiezo a toser con los ojos abie

