CAPÍTULO 2

724 Words
Apago el despertador con un fuerte manotazo y me giro para intentar volver a conciliar el sueño. -Kimberley, despierta.-Grita papá desde el otro lado de la puerta. Desganada me levanto y me dirigo al baño aun somnolienta. Ayer, estuve hasta tarde buscando información sobre una buena dieta y algunos gimnasios de la zona a los cuales podría ir que ya no hubiera ido, los cuales no eran pocos. Al final encontré uno no muy cerca, pero tampoco estaba lejos. Era económico y con buenas críticas así que me pareció una buena elección. Esta misma tarde, en cuanto acaben las clases, iré a inscribirme. En cuanto a las dietas, encontré algunas que estaban bien, pero no me acababan de convencer. Al final solo cogí algunos menús que me parecían fáciles de hacer y que frecuentemente buena pinta. Cuando termino de vestirme, me dirijo a la cocina en donde están sentados papá y mamá desayunando. -Buenos días-Saludo buscando en la nevera lo que ayer preparé. -Buenos días-Saluda mamá siguiendo todos mis pasos. -Susan, ¿qué es esto? -Pregunta papá mirando las cajas de comida en lo que ayer puse toda la comida basura que había en casa. -Eso es de Kim, dice que va a empezar a hacer dieta-Explica mamá con una sonrisa que muestra lo orgullosa que está de mí. -Oh, ¿y qué harás con esto? -Vuelve a preguntar enarcando una ceja. -Esta semana están haciendo una recolección de comida para el techo así que lo llevaré allí.-Responde mientras mastico. Papá parece satisfecho con mi respuesta porque no vuelve a preguntar nada más. Cuando termino de desayunar, le digo a papá que me lleve ya que sigo enfadada con Hanna. El viaje al instituto, se me hace demasiado corto. Tras despedirme de papá, bajo del coche y yo dirijo rápidamente hacia mi clase. Siento como la gente me mira y se burla de mí, pero no los tomo en cuenta. Cuando por fin acaban las clases, salgo del instituto a paso apresurado esperando que papá ya esté esperándome, pero como siempre, la suerte no está de mi parte. Después de varios minutos esperando de pie a que papá hayan comenzado, me doy por vencida y comenzar a caminar hacia casa maldiciéndolo por lo bajo. -Oye, Balli-Oigo la voz de Jake obviamente dirigiéndose a mí. Sé que me está llamando, porque ese es el estúpido apodo que me puso a principio de curso. Con la escusa que mi nombre era demasiado común, buscó un nombre que le recordara a mí. Al principio era Ballena, pero luego lo redujo a Balli diciendo que así era más cariñoso. Imbécil Cerrando los ojos, hago ver que no lo he oído y apresuro mi paso rezando que me deje en paz. -Balli, ¿es que acaso no me tiene oído? -Grita otra vez. Obviamente lo ignoro de nuevo. -Oye Balli, no vengo a meterme contigo. Vengo a disculparme-Se pone delante de mi haciéndome parar. -Jake déjame en paz ¿quieres? -Ruedo los ojos intentando esquivarlo, pero él me lo impide. -Oye, esto me gusta tan poco como a ti. Tampoco me hace gracia estar perdiendo el tiempo contigo-Dice echando un vistazo encima de mí. Sin pensarlo dos veces le golpeó la cara. No me arrepineto de hacerlo, sino todo lo contrario, me alegro. Hacía mucho tiempo que quería hacerlo -Me lo merezco-Admite tocándose la ya muy roja mejilla. -Dile a la zorra de tu novia que me deje en paz. Y tú también-Digo irritada. Intento volver a pasar pero él se vuelve a poner delante de mi.-¡Jake sal de mi maldito camino!.-Le grité frustrada. -Oye, relájate ¿vale? Hanna no te ha hecho nada, si tienes de enfadarte con alguien enfádate conmigo que yo soy el que se mete contigo.-Dice serio.-Mira si no quieres disculparme está bien. Podré vivir con el remordimiento-Ruedo otra vez los ojos.-Pero perdona a Hanna-Me pide. Busco en su cara algún signo de burla o algo que me indique que esto es una broma. Pero no lo encuentro. -¿Quién eres, y que has hecho con el imbécil de Conery?-Pregunto tocándole la frente para mirar si tiene fiebre. -Balli, eres más rara de lo que creía. !Deja de tocarme, por dios!-Exclama hastiado sacando mis manos de su cara. -Dile a la estúpida de tu novia que me llame por la noche-Me rio por haberlo frustrado. El solo rueda los ojos y empieza a caminar hacia su novia sin siquiera despedirse. -Adiós Jakey-Me despido riendo. -¡Que te den Balli!-Grita de vuelta haciéndome reír aun más fuerte.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD