Capítulo 3

707 Words
-¿Papá, mamá? -Grito una vez en casa.- ¿Hay alguien? -Pregunto de vuelta sintiéndome estúpida al instante por estar hablando sola. Bufando, me dirigo hacia la cocina a buscar la caja de comida. En ella, me encuentro un post-it enganchado. "Kim cariño, han ingresado a tu abuela y hemos ido a verla. No es nada grave, pero necesita alguien a su lado. No sé cuándo volveremos, pero no será por mucho tiempo. Tienes tu tarjeta de crédito y además el carnet de conducir así que no creo que te falte nada. Te amamos Papá y mamá. " Genial, sola en casa. Tirando el Post-it a la basura cogo la caja y las llaves de mi coche. Sí, tengo coche, pero odio conducir. Siguiendo las indicaciones del GPS, llego al lugar de recogida. Este es en un pequeño local, humilde, pero bonito. Hay mucha gente, tanto como comida, como recogiéndola lo que me alegra, ya que quiere decir que sigue habiendo gente con buen corazón. *** Tal vez llevo media hora sentada en el coche. Mirando la puerta del gimnasio, arrepintiéndome de la decisión que tomó. No creo ser capaz de aguantar tan solo 1 semana, y eso pensando positivamente. Suspiro y yo doy golpes suaves en el frente contra el volante. Si decidí esto fue porque quería que me dejaran en paz, y porque quería sentirme mejor conmigo misma. Así que nada de arrepentimientos. Después de contar hasta diez, un par de veces, salgo del coche y camino decisivo hacia el gimnasio. Una vez dentro de mí dedico a observarlo. No parece muy grande, ni muy lujoso, sino todo lo contrario muy modesto y acogedor -¿Te puedo ayudar en algo? -Habla alguien de arrepentimiento en el mostrador. Sobresaltada, llevo la mano al corazón y miro al culpable de mi casi taquicardia. -Sí, quería inscribirme-Respondo mirándolo fijamente. La situación parece divertirse al hombre ya que suelta con total libertad una fuerte carcajada. -Me alegra divertirte-Digo con notable ironía sintiéndome un poco ofendida. -Lo siento. Toma, tienes que rellenar estos papeles- Los deja encima del mostrador junto a un bolígrafo. Ignorando que sigue riéndose de mi, empiezo a rellenarlos. -¿Quieres que demos una vuelta y te lo muestre?-Señala hacia el interior cuando termino. No parece que haya mucha gente así que asiento.-¿Y por qué te decantarás?  ¿Fitness, Crossfit, Zumba, Spinning...?-Deja la pregunta al aire. -Siéndote sincera no se qué quiere decir la mitad de las cosas que has dicho, pero mi objetivo es adelgazar-Respondo totalmente sincera haciéndolo reír de nuevo. -Me agradas-Dice el hombre con una gran sonrisa. Este es bastante más alto que yo aunque supongo que es grande, de unos 50 años, pero se mantiene muy bien. -Bien, pues mañana mismo podrás empezar. Aquí tienes algunos consejos para tu alimentación entre otras cosas.-Me entrega un papel.-Lo normal es entrenar 1h 30min tres veces a la semana. Si algún día no puedes, no importa, puedes recuperarlo otro día o simplemente hacerlo con más intensidad el próximo -Asiento.-¿Quieres ir por libre o prefieres tener entrenador personal?-Me pregunta. Sinceramente eso no me lo habían ofrecido antes. Si tengo un entrenador personal, me lo tomaré más enserio estoy segura, pero, ¡qué vergüenza! -¿Serás tu mi entrenador personal?-Pregunto aun que más bien pido. -No suelo hacerlo, pero podría hacer una excepción-Acepta riendo. -Entonces si lo quiero.-Acepto sin molestarme en esconder mi sonrisa.- -¿Qué te parece venir los lunes, miércoles y viernes?-Propone. Un día de descanso no me parece suficiente, pero no quiero entrenar en fin de semana. -Me parece bien. ¿A qué hora? -¿Todavía estás estudiando verdad?-Asiento -Si, pero pronto se acabará el curso.-Añado. -Pues entonces mientras no cierre, entrenaremos de 6 a 7:30 y en verano que hará calor más tarde. Sobre las 8-9.  ¿Te parece bien?- Asiento comforme.. -Hola Joe-Saluda un chico dándole un palmada en el hombro. Este no debe ser mucho más grande que yo, tal vez un par o tres de años más. Es muy guapo. Alto pelinegro, ojos claros y madre mía que cuerpo -Hola Matt, enseguida estoy contigo.-Lo saluda de vuelta el que ahora sé que se llama Joe. -Perfecto, tengo ganas de patearte el culo-Dice Matt haciendo reír a Joe. -Eso está por verse-Responde este. -Bueno yo me voy, nos vemos mañana.-Me despido sintiéndome incómoda. -Está bien, nos vemos mañana.-Se despide Joe. Notando la mirada de ambos salgo del gimnasio y me dirijo hacia el coche. Una nueva vida me esperaba a partir de ahora.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD