CAPÍTULO 44

1889 Words

Y muy arriesgado en realidad, porque justamente por la entrada principal venían Élan y su esposa, de camino a la habitación en la que se suponía que estaría Rodrig. Pero a diez pasos estarían de la puerta en cuestión cuando esta se abrió y de allí salió un tipo disfrazado de doctor, con las manos en alto. Más atrás, el escolta moreno empujándolo con la punta de un arma que tenía el seguro puesto para no dejar escapar alguna bala accidentalmente. —¿Qué mierdas está pasando aquí? —fue lo primero que dijo Élan al ver semejante espectáculo.            En cambio Ester permaneció muda, en suspenso, sacando conclusiones de manera rápida. —Rodrig —fue lo que la falta de aire le dejó pronunciar.            Estaba decidida a correr hacia el interior de la habitación, y eso hizo, pasándole a un l

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