Asentí, entendiéndolo perfectamente. —Claro —musité, mirándolo a la cara cuando él sólo rodó los ojos para verme por lo bajo—. Hay que hacérselos saber. —Lo más inteligente será ponérselo en cuenta a ellos, pero no levantar alarmas. Necesito encontrar a esa persona antes que sea él o ella quien me atrape primero —determinó. Sentí mi expresión arrugarse ligeramente mientras le escuchaba decir semejante insensatez. —Estás herido, Rodrig —le recordé, sacudiendo la cabeza—. No puedes andar por allí exponiéndote a que algún degenerado pueda atacarte. Te agravarías y no es algo que queramos. —Me refiero a que voy a ser únicamente un observador —aclaró y por un lado me sentí más aliviado, así que exhalé, pero agregó—. De momento. Blanqueé los ojos y miré hacia otra parte. —Si alguien and

