Hay tantas preguntas rondando mi cabeza ahora mismo que no sé como lograré contenerme cuando esté frente a él. Su vida ha sido tan dura y tan cargada de tristeza que siento vergüenza por mis palabras de que él era un demonio al que deseaba controlar. ¡m****a! Seré idiota. Debió haber sido tan duro para él haber perdido a su madre a tan corta edad, pero tuvo que haber sido más duro que la segunda persona que tomó el rol de madre le causara un daño tan profundo que le generó un trauma enorme con el simple toque de una mujer. No sé exactamente qué le hizo, pero sea lo fuere, fue algo espantoso y por ello la odio. Es que ¿quién m****a le hace daño a una criatura y sigue su vida como si nada? Rio por lo bajo ante la respuesta que ha llegado a esa última pregunta que hecho en mi mente. La gente rica es capaz de hacer daño a quien se le antoje y seguir su vida como si nada, soy testigo de ello. La frustración me invade rápidamente el torrente sanguíneo ante el recuerdo de que el m*****o hijo de p***a salió de la cárcel hace dos semanas atrás y nadie hizo nada para impedirlo porque el bastardo es un sangre azul. Que curioso que la ley aplique más para los que pertenecen a lo bajo de la cadena que para los que llevan la corona de la riqueza. Suelto el pesado aire que tengo adentro y me levanto de la cama para salir de la habitación. Esta casa tiene tantos sitios que ver y ninguno me llama la atención en este instante porque estoy más hundida en la curiosa historia del dueño. Debo saber toda su historia o explotaré. Avanzo lentamente hacia la puerta y cuando tengo la perilla en la mano, me detengo. Me resulta muy extraño que Gabriel me deje tocarlo y a las demás no. Si lo que su nana dijo es cierto, el daño que le hicieron debió haber sido tanto que no debería permitirme ni a mi tocarlo, pero si me lo permite e incluso parece disfrutarlo. ¿Por qué a mi de todo el mundo? ¿Que he hecho yo para que me deje hacerlo? *Latido.* *Latido.* *Latido.* ¿Que m****a le pasa a mi corazón últimamente? Golpeo mi pecho ligeramente y abro la puerta de un solo jalón. No logro dar ni un paso porque la imagen de Gabriel está frente a mí, a poca distancia de mi cuerpo, con el traje y la corbata que le puse hoy en la mañana. ¿Acaso ya son las cuatro? No, es imposible. -¿Iba a algún lado?...-pregunta con el ceño fruncido. Claro que sí, iba a averiguar un poco más de usted señor Stoker. Estoy más que segura que esto que esta frente a mi no puede ser producto de mi imaginación y sé que no estoy dormida porque hace menos de dos horas subí después de mi conversación con la nana de Gabriel, tomé un baño y he estado dándole vueltas a todo lo que sé ahora de él. Sé de sobra que no estoy soñando. -Iba a...Yo...Quería...Baño...-su cara de confusión resulta un poco cómica. Soy una tremenda idiota que no ubica sus pensamientos por culpa del d***o que siento hacia él. -¿Al baño?...-entrelaza sus brazos en su pecho y acuesta su cuerpo en el marco de la puerta. No entiendo como hace para verse así de deseable.-¿no le resulta más fácil ir a ese baño?...-señala con un dedo la puerta que lleva al baño. Es obvio que ya sabía que había un baño en esta habitación porque tomé un baño para evitar pensar en Gabriel y su historia, pero fue lo único que se me ocurrió para decirle a él. -¿Que hace aquí a esta hora? Estoy más que segura que aún no son las cuatro de la tarde...-asiente con la cabeza y se incorpora en su sitio. Sabía que no había pasado tantas horas metida en esta habitación. -Tenemos un pequeño problema...-mete las manos en sus bolsillos y me mira directamente a los ojos. Ok, estoy nerviosa y no es por él.-mi hermano llamó para decirme que desea cenar con nosotros esta noche y evidentemente no pude rechazar su encantadora oferta...-me resulta gracioso que le ponga tanto sarcasmo a todo lo que tenga ver con los sentimientos hacia los demás. -Con nosotros se refiere a ¿usted y yo?...-asiente con la cabeza en respuesta. Que curioso que esta situación me resulte tan divertida y a la vez como si fuera sacada de una película de terror. Parece que entre más intento alejarme de él y de su alocado mundo de fama, riqueza y engaños, me envuelvo más y más. Acepté ir a la fiesta porque Kaan estaría ahí y sería divertido ver su cara de imbécil, pero cenar con su hermano es una cosa completamente diferente. -Sé que esto se sale por completo de los planes, pero creo que podemos llegar a un acuerdo que me beneficie a mi también...-todo lo que ha sucedido hasta ahora solamente lo ha beneficiado a él. -Si se da cuenta que la fiesta y el hecho de que Kaan estuviera parado de uñas con nuestra relación falsa sólo lo benefició a usted ¿cierto?...-alza un dedo frente a mi y lo mueve de un lado a otro. Por más que lo niegue, sé que el fondo sabe que es cierto. -Kaan no quitó la mirada de usted en todo el rato que estuvimos ahí en la fiesta y eso definitivamente no fue en mi beneficio...-eso no me da ni pizca de satisfacción ni emoción. Sinceramente me vale una m****a si fue así o no, lo único que d***o con ese tipo es hundirlo tan abajo como se pueda. -¿Y eso, según usted, es un beneficio para mi?...-asiente con la cabeza y avanza al interior de la habitación. Sinceramente no comprendo como esto sería un beneficio para mi. Entiendo que mi desprecio y odio hacia Kaan es bastante evidente, pero no logro ver en que me beneficia que el desgraciado no me haya quitado la vista de encima en una fiesta. -Esta claro que su desprecio es más grande hacia su ex amiga que hacia Kaan y el hecho de que el imbécil no le haya apartado los ojos de encima, demuestra que usted aún posee poder sobre él, uno que ella no posee ni llegará a poseer...-sigo sin entender como eso podría ser beneficioso para mí. -¿Y eso es bueno?...-gira en su sitio para mirarme. Esta claro que yo no comprendo los pensamientos retorcidos de este hombre. -Es bueno, si lo que realmente desea es hundirlos a los dos...-claro que sí lo d***o, pero d***o aún más hundir al padre de Nath. -Kaan no me interesa en lo absoluto, no cuando hay un pez más gordo al que d***o ver hundido y al que usted conoce perfectamente...-entrelaza los brazos sobre su pecho y ladea ligeramente la cabeza. Es curioso y aterrador como todo lo que d***o realizar, involucra a Gabriel. -¿Sabe lo que implica hundir a uno de los hombres más poderosos de la ciudad?...-rio por lo bajo ante el extraño sentimiento que me da esa frase. Si este tipo fuera uno de los más poderosos de la ciudad, el desgraciado que fue a la cárcel sería un pedazo de carne inservible y sé de sobra que no lo es. Tal vez es simple capricho o venganza, ahora mismo no lo sé con seguridad, pero si sé que el derrocamiento de un hombre como él no solo servirá para salvar a Nath, también me ayudará a enviar un mensaje. -Ese tipo no es nadie en comparación con todas las mentes poderosas detrás de las empresas, detrás del gobierno e incluso detrás de una línea de sangre azul...-sé que él lo sabe de sobra de que ese hombre no es un rival del que se deba preocupar. -Permita que le aclare que no le pregunté si sabía lo que implicaba eso porque no quiera ayudarla a hundirlo, es porque no sé si usted entiende las consecuencias que tiene esto que desea desesperadamente...-es evidente que sé lo que vendrá una vez que ese hombre esté en el suelo, cuantos se vendrán en mi contra y en contra de Gabriel, pero estoy dispuesta a hacerlo y sé de sobra que él también. -No me importan las consecuencias si el mensaje que se está enviando le llega a quien d***o que le llegue...-frunce el ceño con latente confusión ante mis palabras. Hay un motivo más grande detrás de la derrota del padre de Nath y aunque él no la sepa, espero de todo corazón que me ayude. Los segundos corren, su mirada está fija en la mía y mi corazón palpita con fuerza en mi pecho. Desearía poder leer mentes para saber en qué m****a está pensando ahora mismo. Después de pasar en silencio por varios segundos, suelta el candado de brazos que ha hecho sobre su pecho y estira su mano derecha hacia mí. Ahora mismo no sé que se supone que debo hacer. -A partir de hoy tenemos un trato...-mi corazón se detiene por unos instantes y reanuda su marcha a un ritmo más acelerado. No puedo creer lo que estoy viendo, lo que mi mente me está diciendo que debo hacer. Es imposible que vaya iniciar un trato con Gabriel Stoker y que salga ilesa de ello. Mi cabeza da tantas vueltas que no sé si lo que estoy viendo es real o una simple mala pasada de mi mente. Entiendo que hacer un trato no es algo de otro mundo, eso sí se considera con quien se hace el trato, pero hacer un trato con él, con el hombre titulado "La imagen de la l*****a" y "Demonio", no es algo que se debe tomar a la ligera. Los tratos con el diablo son peligrosos y sé que al final me hundiré en el infierno por él. Sin que pueda detenerla, mi mano se levanta poco a poco hasta que esta frente a la de él y cuando mi mente me grita que no lo haga, mi mano se aferra a la suya. Es tarde. Ya he pactado el trato con alguien que sé que terminará arruinandome. -Tenemos un trato...-soy una idiota de primera. Esto solo huele a peligro total y a desastre inevitable para mi vida. Sé que me arrepentiré de esto cuando acabe, sé que sufriré y lloraré demasiado, pero debo hacer lo que sea necesario para derrotarla