Un día te preguntarás porque después de tanto avanzar y tener deseos de conocerte, eche todo atrás y no quise empezar lo que con tantas ganas perseguía. Es que me di cuenta que no entendía como una mujer tan hermosa podía estar llenas de inseguridades, justificando y utilizando como pretextos los amores pasados.
Debo expresar sinceramente que estoy perdido en tu belleza, en cómo te expresas con pasión, en tus cualidades que te hacen ser especial, además debo admitir que la belleza de tus ojos, la oscuridad de tu pelo, la maldad de tu sonrisa, la piel lisa que recorre tu cara, el diseño hecho por profesionales que se emplearon de a fondo en la arquitectura de tu hermoso cuerpo, la suavidad de tus manos, en fin todo en ti, es simplemente perfecto, pero tienes ese pequeño detalle que provoca el distanciamiento de las personas que se deciden a emprender el viaje hacia la conquista de tu corazón.
Hay personas que deciden echarle la culpa al pasado, para supuestamente no sufrir en un futuro, pero si cada minuto que pasa durante el presente queda en el pasado y cada segundo que esperamos se vuelve un futuro incierto, porque darle la inseguridad a lo que está por venir, si ya quien nos hizo daño pasó.
Según los científicos hay un procedimiento que se llama la prueba del error, que se basa en cometer varios fallos, para irlos corrigiendo poco a poco y llegar al resultado esperado, pero estos nunca pierden la esperanza, pues digo que pasa lo mismo en el amor, tenemos derecho a ir cometiendo errores en todas las relaciones que tengamos hasta llegar a esa relación que nos haga sentir completos, tener fe y guardar esperanzas es necesario para esto, pero si vives llena de inseguridades y pretendes justificar mediante los pretextos que mencionas a cada instante, nunca llegarás a encontrar eso que deseas, volver a amar y para cuando lo hayas superado es muy posible que ya yo no esté ahí, porque el tiempo pasa y las oportunidades son escasas.