Son tantas las cosas que puedo escribir sobre ti, pero todas acabarían resumiéndose en que ya para mi eres única. Tus ojos son bellos, para mi expresan todo por lo que vale la pena luchar cuando llegas a la vida, son guías puestas en mi cielo que enseñan el camino a recorrer para nunca perderme. Mi objetivo y no sé si este bien redactado pero hasta ahora es: Si llego a tener la oportunidad, hacerte feliz, cueste lo que cueste por siempre aunque eso me lleve a quedarme sin nada.
Tu cara puro cielo que quiero tocar, besar, acariciar perderme en su llanura con el tacto de mis manos, todo de ti está sincronizado de una forma que ni el mismo Beethoven podría a ver tocado tan bella sinfonía. Sinceramente mujer, yo a ti no te puedo dar felicidad eterna, pero lo que si te puedo dar son buenos momentos, dignos de recordar, incluso llegar al cielo los dos.
Todo se define en momentos, siendo todos ellos especiales cuando estoy junto a ti, en esta vida te encontré tarde, espero apurarme en la próxima. No sé qué pase en un futuro no soy adivino, consejos brindo por experiencias propias, pero contigo se me pierden las ideas, no sé cómo hacer para llegarte y a veces te ahogo sin darte espacio, intento cambiar pero siempre termino en un punto muerto, quiero, puedo pero todo lo sueño junto a ti.