Encuentros Inesperados.

2369 Words
Ese mismo día luego de la llamada con su madre, Troy arrancó en su motocicleta rumbo a la casa de ésta. Troy se acostumbro a llevar siempre una copia de las llaves para él, así él podría entrar a la casa aún si su madre no está allí. Una vez adentro se dirigió a la cochera de la casa donde su madre guarda todo lo viejo o lo que ya no usa. Vio varias cosas de él de cuando era bebé y juguetes que no había visto desde niño, incluso habían algunos dentro de su empaque original, los cuales eran… de Dean. Pero de entre todas esas viejas cosas, una caja igual de vieja que rezaba “CJ Collins” llamó su atención. La tomó del suelo, le quitó el polvo y la abrió. Dentro de la caja había varias fotografías de sus padres en los ochenta, de los compañeros de su papá en Vietnam y más atrás había varios cuadernos y escritos. Troy tomó uno de éstos y lo abrió encontrándose con un ensayo titulado: “La historia de Los Jinetes de la Muerte y La Muerte misma. Por Charles Jean Collins” A Troy se le olvidó de repente a qué había venido y sentándose en unas viejas cajas del garaje decidió leer el documento. Bueno, lo había escrito su padre después de todo. Al abrir el ensayo, la primera página que leyó fue una dedicatoria a él y a su hermano: « Este libro, si es digno de llamarse así, está dirigido a mis dos hijos: Troy, quien espero que jamás conozca esta vida de caos, remordimiento y sangre. Y mi pequeño Dean, quien espero que esté teniendo una buena vida lejos de aquí, o que ya esté en paz » « Escribo esto para mis hijos, con la intención de que ellos tomen mejores decisiones de las que yo tomé » Las palabras con las que su padre se refirió a él en el manuscrito “quién espero que jamás conozca esta vida” llamaron su atención. Hasta ese momento había creído que su padre estaría orgulloso de que sus dos hijos fuesen parte de su club. La extraña nota terminó por llamar su atención, así que sin más preámbulo empezó a leer el escrito en su cabeza: « La primera vez que leí a Emma Goldman no fue en un libro. Tenía 16 años y paseaba por la frontera de Nevada; la cita estaba pintada en una pared en rojo. Cuando vi esas palabras, fue como si alguien las hubiera arrancado de mi mente: “El anarquismo representa la liberación de la mente humana del dominio de la religión. La liberación del cuerpo humano del dominio de la propiedad. La liberación de las cadenas y la sumisión del gobierno. Representa un orden social, basado en la libre reunión de los individuos” « El concepto era puro, simple, verdadero. Me inspiró, encendió el fuego rebelde, pero finalmente aprendí la lección que Goldman y otros aprendieron: la verdadera libertad requiere de sacrificio y dolor. Muchos seres humanos creen que quieren la libertad, pero la verdad es que anhelan la esclavitud del orden social, las leyes rígidas y el materialismo. La única libertad que el hombre quiere, es la libertad de sentirse cómodo. » . Thomas y Clay, al despedirse de sus amigos y quedar esa noche a las ocho (qué es cuando inicia la fiesta), se subieron a la camioneta de éste último y salieron de la universidad para dirigirse a su casa. Thomas no permanecía en casa mucho tiempo durante el día, a menos que fuera fin de semana, pues los cinco días de trabajo él y Clay iban a la universidad por la mañana, luego regresaban a casa para asearse y almorzar, y en el caso de Thomas empezaba a alistarse para ir a su trabajo en una juguetería como acomodador. Su empleo es algo casi reciente gracias a su decisión de pasar la página y ser independiente. Éste era un sentimiento que había ido aflorando con el paso del tiempo y en el cual su psiquiatra tuvo mucho que ver. Le dijo a Thomas que él "necesitaba" un trabajo ya que sus consultas "subirían de precio", pero al parecer solo con él, ya que a los otros pacientes seguía cobrándoles igual. Thomas, a pesar de todo, es el tipo de chico que siempre tratará de sacarte una sonrisa aun así se siente peor que tú y/o el tipo de chico que, aunque se caiga, se levantará y seguirá caminando. Es parte de su personalidad, por lo que no se da por vencido tan fácil. ¿Por qué digo esto? Porqué Thomas no tiene claro cuando fue su último ataque de ansiedad o «episodio de depresión», solo sabe que fue hace cómo un año que empezó a sentirse cansado y le irritaba todo. Estaba pasando por exámenes parciales al final del semestre y empezó a estresarse de más haciendo tareas y estudiando. No recuerda en qué momento tomó la navaja de su padre o en qué momento se encerró en el baño y comenzó a llorar. Clay fue quién se dio cuenta de que ya se había tardado mucho y empezó a tocarle la puerta, luego de dos minutos en completo silencio sin respuesta, llamó a sus padres para que vinieran a hablar con él. Samantha, cuyo trabajo estaba más cerca, se tomó cincuenta minutos para volver a casa y hablar con Thomas. En todo ese tiempo él no había salido del baño. Ella empezó a decirle palabras de apoyo cómo: “que escuchara solo su voz hablándole cómo si ella fuese un faro de luz en medio de la tormenta y él un barco que navegaba hacia ella”. Honestamente Thomas pensó que fue lo más estúpido y cursi que escuchó en toda su vida, pero funcionó. Casi al instante Thomas salió del baño con varias cortadas en su brazo, ninguna era profunda como para hacerle un verdadero daño, pero la intención de autolesionarse estaba allí. Al día siguiente su padre fue a la universidad para solicitar unos días de reposo debido a su «condición delicada» y... ¿por qué no puede la gente llamar su enfermedad por lo que es? «Trastorno depresivo mayor» eso es lo que tiene. Eso es lo que padece desde que era un niño. Las personas siempre buscan “suavizar el golpe”, no decirte que eres un loco de manicomio en tu cara porqué “podrías sentirte mal”, pero se siente MUCHO peor padecer un trastorno y que todo el mundo actué como si no estuviera allí, pero... ya se estaba desviando del tema. En fin, luego de que su padre solicitara el permiso en la universidad lo llevaron corriendo al consultorio de la doctora Carmen. Una vez en éste ella hizo su “tratamiento mágico”, como le gusta llamarlo, y ordenó que retomara las pastillas. Honestamente Thomas veía dicho tratamiento más efectivo que las pastillas para subirle el ánimo, era un subidón de adrenalina instantaneo pero... eso no quitaba el hecho de que se sintiera ¿mal? de alguna forma. Por un tiempo el chico se aisló y perdió interés en hacer cualquier cosa que incluyera pararse de su cama, incluso en seguir viendo la nueva temporada de “Paranormal” junto a Clay, serie que a ambos les enacanta ver. A las dos semanas fue recuperando el ánimo suficiente para empezar a asearse y bajar a comer, cosa que los otros tres individuos agradecieron, ya que su cuarto y él mismo empezaban a apestar. Y entonces, como quería un cambio de aires para no deprimirse, decidió buscar un empleo (que fue poco antes de que su psiquiatra le dijera que, efectivamente, necesitaba uno). Buscó algo sencillo, algo que no requiriera de mucho esfuerzo físico, la paga no era realmente importante (aunque sí necesaria, al parecer), lo importante era que él saliera de su casa y se distrajera haciendo cualquier cosa. Algo que podría ser importante mencionar, es que cuando todavía estaba bajo el dominio de Julia, ésta le decía que debía mantener su habitación y sus cosas en orden o lo castigaría, y cómo Thomas le temía más a sus castigos que a ella misma, empezó a desarrollar un sistema de orden en su cuarto que pronto comenzó a aplicar a todo lo que hacía, es decir, comenzó a desarrollar un ligero TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo). Hoy en día lo sigue teniendo, solo que con el paso de los años, la terapia y sus medicamentos lo ha ido sobrellevando y empequeñeciendo hasta solo lograr abarcar su colección de películas en su habitación (ordenadas alfabéticamente), el orden de sus prendas en el closet y gavetas (ordenadas por color), y por supuesto, su calzado bajo su closet (ordenados en grupos según cada ocasión). Y ahora es aquí dónde está, dándole a su TOC un buen uso desde hace ocho meses. Uno de los mejores empleados que tiene la tienda y que por nada del mundo perdería la calma ni la compos… – ¿Tom? –preguntó una dulce y suave voz a su espalda que Thomas creyó reconocer. ¡Por San Wikipedia que no sea ella! ¡qué no sea ella! Pero al darse la vuelta lentamente... vio que SÍ era ella. – Alina… . – ¿Cuánto alcance tienen los AC últimamente? –todos los miembros principales del club de los Jinetes se encontraban en ese momento en una importante reunión para discutir los últimos acontecimientos. Conn, al ser el líder, dio inicio a la junta con la pregunta. – 15 o 16 hombres –respondió Freddy sentado a la izquierda de Connor junto a Troy– un par de chicos nuevos y la misma mercancía de siempre. – Sé que la hacen fuera de Millcent –siguió otro– le venden a camioneros más que todo. – ¿Crees que quieren ir por más? –preguntó Troy al lado izquierdo de Conn. – Solo hay dos cosas buenas cuando estás adentro –le dijo Connor a su segundo al mando encendiendo un cigarrillo– darte amor a ti mismo y pensar en lo que harás cuando salgas. Kibb estuvo en prisión tres años y quiero asegurarme de que todos sus planes se quedaron en una toalla –dijo y todos soltaron unas risitas por el chiste de doble sentido acerca del presidente de los AC– Silence, ¿noticias del norte? –preguntó a uno de los miembros nómada del club. – Tacoma puede conseguir algunas F-6, pero no hay rastro de las Marc-5 –respondió el moreno. Connor se notó decepcionado y preocupado de inmediato– Washington, Oregón, Nevada, nadie tiene nada –finalizó el individuo. – Mañana tendremos los datos de los AC –comentó Troy dando algo de esperanza– recuperaremos esas armas. – Más nos vale –afirmó Connor dándole una calada a su porro y luego asintió a Freddy– tesorería. –El hombre robusto sacó sus lentes para colocárselos y abrir el libro donde llevaba todas las cuentas del club– todas las facturas pagadas, el bar está lleno y el fondo está cubierto para dos meses –dijo y miro a Gel sentado a la derecha de Conn– Gel es el único que me debe. – Estoy corto –respondió el aludido con una sonrisa picarona mientras se rascaba la cabeza– la próxima semana. – Esas chicas asiáticas se están poniendo caras, ¿verdad? –comentó Silence solo para meterse con Gel, a lo que éste le hizo una señal de pelea. – Okey, okey –dijo Connor calmando a todos en la mesa– tengo un asunto más que discutir antes de irnos, pero antes, ¿alguien quiere decir algo más? – Sí –respondió Tanner, quién se sienta frente a Connor al otro lado de la mesa. Fue uno de los primeros en entrar al club en los sesenta junto a Connor y Gel– solo quería decirle a Troy que, en nombre del club, todo esto –dijo extendiendo sus brazos a su alrededor– es para ti. Tu padre estaría orgulloso del hombre en el que te has convertido. Cada vez que te veo sentado en esta mesa, pongo dos cigarrillos. Uno por tu padre, y otro por tu hermano –con solo esa mención, Tanner logró sacar más de una sonrisa nostálgica en la mesa– estoy seguro de casi poder verlos a traves de ti. – Creo que eso es por tu cigarrillo, papá –comentó su único hijo, Alan, haciendo estallar la mesa en risas nuevamente, y esta vez hasta Troy se les unió. – Puede que sí –le dijo Tanner sonriente a su hijo– en fin. Lo que necesites hijo, es tuyo. – Gracias, Tanner –agradeció Troy con una tierna sonrisa para el anciano– gracias a todos. – Muy bien –dijo Conn y se enderezó en su silla– por último quiero anunciarles que… tendremos a un invitado por aquí, indefinidamente –al escuchar eso, todos quedaron extrañados y empezaron a mirarse unos a otros preguntándose lo mismo: – ¿Quién es? –preguntó Gel con cierto recelo. Connor nunca dejaría que un extraño anduviera merodeando por su territorio. – Oh, solo un viajero que vino desde muy lejos pidiendo un sitio dónde quedarse –dijo Connor levantándose de la silla para ir hasta la puerta de caoba y abrirla– ¡traélo! –le gritó al novato en la barra. Todos quedaron expectantes en la mesa queriendo saber a quién carajos había traído Conn al club para quedarse, según sus propias palabras, indefinidamente. Freddy incluso le preguntó a Troy si él sabía algo al respecto, cosa que Chip también hizo con Gel, pero ambos respondieron que no tenían ni idea de los planes del presidente sobre "alojar" a alguien. – Aquí está –anunció Connor, cosa que dirigió todas las miradas nuevamente hacía la puerta– pero debo advertirles que es un poco tímido así que, traten de no asustarlo –dijo Connor y abrió las puertas completamente dejando ver al invitado con una sonrisa tras éstas. – ¡Tío Mikey! –exclamó Troy con alegría...
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