Liana Íbamos de camino al lugar donde estaba viviendo Epril, el vecindario cada vez parecía ser peor, en las esquinas de las calles había pandillas, algunas tiraban más mala pinta que otras, pero de todas formas agradecía que Slavik hubiese venido conmigo, estoy segura que en taxi tal vez no hubiera llegado. _ ¿Está segura de qué este es el lugar donde vive su amiga? – preguntó Slavik mirando desde el retrovisor. Asentí y seguimos el camino guiado por el GPS. _ Sólo espero que ella esté bien. – susurré para mí. Slavik miró por el retrovisor sin decir nada y solo siguió el camino. Minutos más tarde pudimos llegar a la casa de Epril, Tocamos la puerta y apareció un hombre que no conocía, era más menos de mi edad, pero a diferencia de mí, este chico parecía alcoholizado o drogado, la v

