Sofia Mikhail me había llamado justo después de que estuviera lista de nuevo, así que no dude en ir hacia su oficina, sabia que estaba atrayendo la mirada de todos en el pasillo, pero no me importo. Entre a la oficina y Mikhail no dudo en asegurarse de que teníamos la privacidad necesaria para poder hablar sin contratiempos. Debo admitir que me impresionaba su valentía, la forma en que aseguraba que se encargaría de destruir todo lo que nos lastimaba. Pero viéndolo ahí, intentando buscar la manera de solucionar todo, la idea más absurda y a la vez más sensata llego a mí, mientras Mikhail miraba por la ventana. —Mikhail... Cásate conmigo — mencioné después de que él me besara, tal vez no habia entendido mi pregunta anterior porque la sorpresa invadió su mirada —Lyubímyy... ¿Estas c

