Era irreal todo lo que estaba escuchando, como es que ese grupo de pandilleras habían golpeado de una manera brutal a Marian, pero mi ira iba más allá al saber que siempre me enorgullezco de tener tanto dinero, pero a la final no lo uso para proteger a los que quiero. Alfredo trata de explicar lo sucedido, Jolene por otro lado sigue insistiendo que es su culpa, pero solo me importa una sola persona, Marian sujetaba mis brazos con fuerza, estoy seguro que era dolor aunque disimulaba. -Alfredo alista los autos, nos vamos al hospital ahora mismo.- -Si señor.- Marian se ocultaba con mi cuerpo, me gire a verla, sus mejillas estaban llenas de lágrimas, con delicadeza las limpié, ella había puesto su vida por encima de la de mi hija. -Jolene busca un vestido para Marian, que sea de abert

