Capítulo XXIII

1906 Words

Al otro día para mí sorpresa apareció Aeschylus junto a Akins deteniendo mi corazón. ¿Cómo iba a decirle sobre los niños? Él pensaría que fue mi absoluta culpa. Mis ojos lagrimearon intentando contarle lo que había pasado y él apretó los puños lleno de rabia y dolor. Antes de sorprenderme apretando mi mano en la suya como señal de consuelo. —Vamos a encontrarlos Aspasia, no te eches la culpa, sé que hiciste lo mejor que pudiste para mantenerlos a salvo —me dijo para después desviar la mirada hasta Celenia y supuse que ella le había dicho todo lo que habíamos vivido mientras yo estaba en el burdel. No estaba avergonzada porque esa fue la única forma que pude encontrar para sobrevivir. Aparté las lágrimas de mi cara y asentí a Aeschylus sin atreverme a mirar a Akins a quien había acus

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD