Capitulo tres

1419 Words
Después de ese primer encuentro no voy vi a ver a Adrien hasta la mañana siguiente cuando se registró en el hotel donde nos hospedábamos. Esto por perdición de Camila. Después de todo Adrien nos acompañaría hacer el tour por Europa, en un principio lo estaba haciendo solo, pero la idea de estar con su prima y con otras personas parecio animarlo. Camila nos reunió en el restaurante del hotel para poder desayunar todos juntos y de paso poder presentarles a los demás a Adrien. Nos sentamos en una mesa, y esperamos a Camila que no tardó en llegar con su primo. No sabía que pensar cuando volví a ver a Adrien, sin duda estaba muy avergonzada por la forma en que nos conocimos.   Solo basto un par de conversaciones para que Adrien se acoplara bien al grupo, en lo que a mí respecta solo pude mantenerme en silencio mientras comía. —Ximena ¿qué te parece?—me pregunto Leo haciendo que frunciera el ceño un poco confundida. — ¿Qué cosa?—dije mirándolo. —Adrien nos estaba contado que podemos ir a conocer el subterráneo de Nápoles después del desayuno— —Dicen que es una experiencia única—interviene Adrien. Sonrió, venimos aquí con la idea de conocer y experimental sitios nuevos no puedo dejar que mi vergüenza me lo impida. No voy a negar que Adrien me pone nerviosa, pero no dejare que eso se apodere de mí. —Es una buena idea—digo. He leído poco sobre el subterráneo de Nápoles, sabia de su existencia y era una de las atracciones que todos nos propusimos visitar, pero no investigue mucho al respeto. Sera interesante ver de qué se trata. Siempre investigo los lugares que visito para tener una idea de que esperare, pero supongo que esta vez me llevare una sorpresa y la idea me emociona. Además es una buena idea para conmemorar nuestra visita a Nápoles, solo estaremos tres días en esta ciudad y este es el segundo. Solo espero poder probar su gastronomía, en el hotel nos ofrecen comida muy buena, típica de Nápoles pero sé que hay más. He escuchado hablar de varios restaurantes y como buena mexicana sé por experiencia, que la comida de la calle es la mejor, por lo que me muero por probar la comida que ofrecer los diferentes puestos de comida. Adrien —Espero que estés cómodo con mis amigos—dijo Camila mientras salíamos del hotel rumbo al viaje turístico por el subterráneo de Nápoles. Sonreí mirando a mi prima. Era increíble verla después de muchos años, no suelo viajar mucho a México con mi familia, creo que la última vez que pude visitar a mi familia materna en México fue hace como cinco años. Pero sin duda a pesar de la distancia, Camila es y sigue siendo mi prima favorita y lo dijo enserio porque tengo muchos primos, tengo una gran conexión con ella. Cuando me invito a unirme al tour que estaba haciendo con sus amigos no lo dude, es una forma para poder estar cerca de mi prima y poder hacer amigos nuevos.   —Estoy bien— dije—Oye que sucede con Ximena estaba muy callada durante la comida—me animé a pregunta por la pequeña morena que por alguna extraña razón había llamado mucho mi atención desde que la vi. —La verdad no lo sé Ximena nunca es así, de hecho es muy animada. Seguro estaba un poco cansada por la caminata de ayer— dijo simplemente. —Bueno chicos estoy listo para que comience la diversión—dijo Santiago animadamente caminando hacia nuestra dirección junto con los demás. Reí en el poco tiempo que he estado con este grupo me he divertido mucho. Los mexicanos tienen un humor alegre y siempre están listo para la diversión algo a que a veces no estoy acostumbrado pues siempre me enseñaron a ser más serio y enfocarme en otras cosas. Caminamos varias calles hasta encontrar el autobús que hacia un recorrido especifico por el subterráneo de Nápoles. Me senté junto con Camila, disfrutando de una conversación con ella. A Camila le encantaba hablar, si la dejas puede durar horas sin que nadie la calle, no me malentienda disfruto de una buena conversación, pero también me gusta estar en silencio y disfrutar de lo agradable que puede ser cuando dos personas hablan y luego se callan quedando entre ellos un silencio que lejos de ser molesto, es reconfortante y no es incómodo. Pero admito que llamo mi atención ver en los asientos de adelante a Ximena, quien estaba concentrada tomando fotos por la ventana del autobús. Parecía tan absorta en contemplar la belleza de la ciudad con el lente de su cámara. Salimos del autobús cuando llegamos al subterránea. De inmediato nuestro guía comienza explicarnos un poco de la historia del subterráneo. Luego nos lleva a unas escaleras donde bajamos para conocer el subterráneo, la bajada es larga, siento que bajamos por un agujero gigante al cual nunca se termina su profundidad. Luego llegamos a lo que parece ser una galería en la cual se encuentran algunas sillas y bancos, me siento tranquilamente en uno de los bancos mientras escucho la explicación del guía. Es increíble pensar que el subterráneo de Nápoles fue creado para crear depósitos de agua, incluso en un momento se utilizó el subterráneo como material para crear grandes edificios en la ciudad de Nápoles. Pero lo que más llamó mi atención fue como luego de muchos años después el subterráneo tubo un propósito mayor, ya que se uso para proteger a refugiados en la segunda guerra mundial. Cuando comenzaban los bombardeos las personas corrían al subterráneo, y podían mantenerse a salvos. Después de la pequeña charla nos disponemos a recorrer el subterráneo. No puedo evitar mirar a Ximena que otra vez esta con su cámara tomando fotos, está alejada del grupo, pero noto que la razón es porque se queda contemplando algunas cosas del subterráneo detenidamente, decido seguirla y quedarme un rato con ella. —Es increíble pensar como algo que fue creado para la tarea más sencilla fuera convertido en algo que término salvando miles de vidas—dijo por lo cual se sobresalta, supongo que  la he asustado. Noto como se sonroja, mira a uno de los túneles del subterráneo mientras me contesta. —Lo más sorprendente es pensar como atreves de los años, ha sobrellevado el tiempo, pasando por diferentes cambios, pero manteniéndose intacta— lo que dijo me entusiasmo era lo mismo que pensaba. —He visto que has tomado muchas fotos—digo haciendo que por fin me mire. —Quieres verlas—pregunta con una sonrisa tímida. No dudo cuando respondo. —Me encantaría—digo. Me entrega su cámara y veo sus fotos asombrándome por el talento que tiene. Las fotos son asombrosas en todos los sentidos, creo que resalta la esencia de la ciudad. Veo fotos incluso de las calles y me asombra ver el detalle tan minucioso que tiene para hacer que cosas pequeñas sean relucientes. —Tienes un gran talento—la elogio. —No es para tanto—le resta importancia—Solo es un entretenimiento— No puede ser un simple entretenimiento, cuando le pone un empeño tan minucioso para que todo se vea bien. —¿Bromea? Tienes un don—noto que se tensa y antes que pueda decir o hacer algo más llegan los chicos. — ¿Qué tal si vamos a comer algo? tengo muchas ganas de probar la pizza napolitana— dice Mateo—Además ya estoy cansado de caminar tanto— Sonrió, todos me advirtieron  que Mateo podía ser una diva en todos los sentidos, y hasta ahora no se equivocaron, pero era divertido estar con Mateo, sin duda te puede hacer reír sin parar por horas. Por ejemplo en este momento Mateo fue el único que no hizo el recorrido completo por el subterráneo y aun así está cansado. Pero en esta ocasión solo me interesaba Ximena quiero entender porque no aprovecha al máximo el don que posee. Sus fotos bien podrían estar en una revista o incluso en una galería, pero la distracción de Mateo fue suficiente para terminar con nuestra conversación. —Hay un restaurante cerca—dice Ximena, yéndose con los demás. — ¿Vamos primo?— pregunta Camila. —Claro—digo simplemente, pero pensando en la manera de volver a llegar a Ximena. Por alguna extraña razón siento que estamos conectados. 
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