CAPÍTULO 18

1002 Words
Desde el punto de vista de Lucy Me desperté nuevamente en una nueva habitación. No sé por qué esperaba que sea la mía. Pero agradecía que la cama sea lo suficientemente cómoda. Me volví a acomodar, en verdad estaba demasiado cómoda. Pero mientras mejor me acomodaba, me di cuenta que no está almohada olía delicioso. Con un suspiró me lo lleve completamente en la nariz, intentando con todas mis fuerzas inhalar este aroma. Que me parecía completamente familiar. Escuche que la puerta era abierta lentamente. Y una mujer mayor entró con una bandeja en manos y una sonrisa que iluminaba toda la habitación. —Oh cariño, ya estas despierta. —dijo la amable mujer. —Venía a traerte el desayuno. —menciono mientras bajaba la bandeja en la cama. Yo seguía con la almohada cerca de mi nariz. —Es nuestro. —dijo una voz en mi cabeza. —¿Nuestro? —pregunté en voz alta. Y la anciana me miro. Si yo también notaba que me estaba volviendo loca. Pero eso ya no lo dije en voz alta. La anciana me volvió a sonreír. —Soy la Nonna de Cassian. Tú debes de ser Luciana. —dijo mientras extendía la mano. Cuando volví a inhalar el olor, es que me di cuenta que aún no la había saludado. Por qué diablos no suelto esta maldita almohada. Contra todo pronóstico lo solté. Pero solo con una mano. —Si disculpa. —Le tendí la mano —Soy Luciana. Mucho gusto. —Puedes llamarme Nonna también. Al igual que todos. —Gracias. Y tú puedes decirme Lucy así me dicen todos mis amigos. Ella me miro extrañada. Porque apenas me soltó la mano. Los lleve nuevamente a la almohada. Parecía una maldita gatita anidando. Solo me faltaba maullar. —Nonna. —me anime a preguntar. —¿Dónde estoy? Pero en vez de la dulce voz de la Nonna, una voz profunda respondió. —Estas en mi casa Luciana. —Puedes retirarte Nonna. —dijo el hombre frente a mí. Por qué si mal no recuerdo antes de desmayarme, habían dicho que era Cassian y no Dante. Así que mientras no resolvía eso, solo podía llamarlo hombre. —Bien. —dijo Nonna mientras se alejaba. Pero antes de retirarse por completo se acercó al hombre y le susurró: —Se amable lobito, ella aun esta desorientada. Por qué lo escuche, eso no lo sé. Pero Nonna acaba de confirmar que el hombre frente a mí era nada más y nada menos que Cassian, el Lobo… ———————————————————— Cassian bajo la cabeza. —No te preocupes Nonna. —dijo el susodicho. —Baja ese aura de Alfa, es humana pero está actuando extraña, no suelta tu almohada. —menciono la Nonna. ¿Pero cómo escuche eso? Ella ya se había retirado. ¿Qué mierda me está pasando?, ¿qué quiso decir con aura de Alfa?, y ¿qué yo solo era humana? ¿Acaso no todos somos humanos?, lo de su almohada no puedo quejarme, aunque una vez más me confirmo que era de él sin que yo preguntara, pero por lo menos en eso si tenía mucha razón. Inconscientemente deje su almohada a un lado. Aprovechando que él seguía con la cabeza baja. ———————————————————— Desde el punto de vista de Cassian Respiré profundamente, baje la cabeza para que no vea mis ojos cambiar de color mientras me enlazaba con mi Nonna. —Ella está actuando raro. —eso sí que me extraño. Si ella tuviera lobo, iba a ser normal que quisiera estar cerca de mi olor, cerca de mí. Pero por más de que sea mi destinada, eso no quería decir que ella tuviera lobo. —Su olor a cambiado ligeramente. —Dijo Ragnar Seguía con la cabeza agachada. Entonces inhale, y efectivamente, su olor había cambiado ligeramente. Perdió su olor completamente de humano, y tiene levemente el olor característico de lobo. —Dante… —lo enlace. —Si Alfa. —Averigua quién o qué diablos es Voss. —Como ordené Alfa. Entonces por fin levante la mirada. —Dime Luciana. —Dije. Mientras me acercaba a ella. —¿En verdad eres estúpida o te haces? Ella se sobresaltó por lo brusco de mi voz. Pero en verdad, quien en su sano juicio se presenta ante tantos hombres con la intención de venderse. —¿De qué hablas? —preguntó ella. —¿Acaso estabas consiente de la estupidez que hiciste ayer? —Y eso a ti que te importa. Dante… o mejor dicho Cassian. —dijo mientras se levantaba de la cama. La miré, pero no pude evitar ver que la Nonna tenía razón, no quería soltar mi maldita almohada. Y eso solo ocurría cuando una loba estaba en celo. Una loba que encontraba a su destinado, no podía separarse del olor de su macho. ———————————————————— —Luciana. —dije. Pero un grito desgarro el silencio de la habitación. Corrí donde estaba Luciana. Y la sostuve en mis brazos. —Que pasa Lucy… —pregunté. —Ella… ella no se calla. —dijo mientras se sostenía la cabeza. —Alguien intenta comunicarse conmigo Cassian. Pero esta en mi cabeza. Y duele demasiado. Haz que se calle por favor… —decía una Luciana bañada en sudor y lágrimas. —Usa tu orden Alfa humano… —sugirió Ragnar —En ella no va funcionar. Es solo una humana. —le recordé a mi lobo. —Ordénale que duerma. —volvió a hablar. —Haz que se detenga Cassian. —esta vez fue Luciana la que habló. Con los dientes apretados. Libere mi poder Alfa. —¡DUERME YA! Y para mi sorpresa, Luciana cayó profundamente dormida.
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