Capítulo 6: No es un dios griego, es un presumido.

3095 Words
Capítulo 6: No es un dios griego, es un presumido. 22 de octubre del 2010 Escucho las teclas sonar delicadamente, miró brevemente las partituras y luego me fijo en mis dedos tocan delicadamente. El sonido es realmente tranquilizante. Creo que lo único que realmente me apasiona es el piano, al principio cuando mis padres me obligaron a que lo prenda a tocar me pareció una real molestia. Ahora ya no pienso lo mismo, realmente me gusta tocar. Cuando terminó de tocar la melodía, busco que otra podría practicar, estoy tan enfocada en tocar que ni siquiera me di cuenta cuando alguien entro. – Lo haces muy bien– volteo a la voz de mi madre, ella por primera vez se ve informal, solo lleva unos jeans y una camiseta azul. Su cabello está en una cola alta. – Me gusta mucho– es lo único que respondo, ella se acerca y revisa las partituras. Creo que es la primera vez en la cual yo tengo una conversación con mi madre, ella no es tan mala madre. Solo es muy exigente y un poco controladora. – ¿Puedes tocar esta?– me pregunta, me muestra la partidura y asiento con la cabeza ya que reconozco la letra. Ella pone la partitura encima del piano y se sienta en la esquina, me muevo a un lado para que se pueda sentar mucho mejor. Comienzo a tocar lentamente y poco a poco incrementó el ritmo, ella me acompaña a tocar las notas graves, la miro y ella sonríe le doy una sonrisa tímida. Cuando terminamos de tocar la canción, cierro el piano ya que fue mucho por ahora, tengo un poco de hambre. Escuchó un suspiro de parte de ella. – Sé que he sido muy exigente contigo últimamente– miro su rostro– Solo quiero que seas un reina digna de este pueblo. A mi al principio me rechazaron por no pertenecer a una familia real, no quiero que te pase lo mismo cariño. – Solo quiero que seas mi madre y no la reina todo el tiempo– le digo en un susurro, ella toma mi mano y le da un suave apretón. – Nosotros como tus padres queremos lo mejor para ti, pero a veces se nos olvida ser tu padres, intentaremos cambiar eso– dice, intenta acercarse a mí para darme un abrazo, lo hace pero yo no se como reaccionar, ya que ninguno de ellos me ha dado un abrazo en mucho tiempo. Ella se despega algo triste por no corresponder su abrazo, pero debe comprender que me cuesta ser cariñosa con ella de la noche a la mañana. – Iré por algo de comer, quieres acompañarme– le digo, ella niega con su cabeza y yo me levanto para ir a hablar con mi confidente. Krystal Al llegar al departamento estoy molida, dejo los libros de economía que tuve que sacar de la universidad, para poder estudiar para los exámenes que se acercan. Todavía no puedo creer que apenas comienzo y ya me atacan con los exámenes. Algo de lo que estoy agradecida es que una chica me prestó sus apuntes y pude tomarles una foto para no seguir retrasando. Se supone que las clases comenzaron hace dos meses, no tengo idea de como me dejaron entrar sin tomar un examen antes y estar fuera de la fecha de entrada. Seguro mi padre movió sus influencias para que me acepten sin hacer preguntas, el decano me llamó para darme un visita por el campus. Algo me dice que alguien se encarga de eso y no el mismo, pero él con una sonrisa lo hizo rápidamente. Dejó los libros en el sofá blanco y me acuesto en el otro más grande para poder descansar. Ni siquiera tengo fuerza para quitarme las zapatillas. Mejor le hubiera dicho a Sam que me recogiera, pero la terca de Krystal le tuvo que decir que vaya a buscar una manguera para incendios. Y por qué razón lo mandaría para eso, pues si iba a la universidad de nuevo con ese coche todos me mirarían raro. Mejor seguir con el anonimato, aunque deteste caminar por cuarenta minutos y con la mochila pesada. Yo no soy fanática del ejercicio, pero estoy segura que con toda esa caminata que hice ya no volveré hacer ejercicio en el año. Doy un suspiro, y cierro mis ojos para dejar descansar mi corazón por la caminata que me di. Un peso enorme me aplasta el abdomen y me quejo por el golpe. – ¡Estuviste hablando con Cole Miller!– el grito agudo de Ally me hace sobresaltar. – Qué carajos, qué te pasa loca. Salte de encima me asfixias, estás bien gorda– le digo en un quejido y solo escucho su risa. La muevo con brusquedad y ella se cae a un lado, ella se queja por el golpe, pero igual se ríe. Eso de que es gorda es una mentira, esta mujer come chatarra 24/7 y no engorda. Se levanta del piso y soba su trasero, su cabello está todo desordenado en su rostro tiene una cara de loca, sus ojos avellanos verdosos están abiertos y su boca igual. – ¡No lo puedo creer! Cole Miller te hablo y no digas que no, que hay pruebas– ella se inclina muy cerca de mi rostro, la alejó sentandome por completo, ella se sienta a mi lado con las piernas cruzadas – ¿De qué pruebas me hablas? – De esto – su celular me lo pone en el rostro así que tengo que alejarlo y enfocó la vista en él. Sí, ahí estoy yo, esta foto fue tomada en el almuerzo. Él sale de espalda, pero más que todo sale mi maldito rostro con un ceño fruncido, y lo que más llama la atención es mi cabello, mi rostro refleja mi molestia. – ¿Quién la tomó? – siento como palidezco, esta foto no puede llegar a manos equivocadas, si no mi padre se entera me matará y me casara con un principito. – Mi amiga de artes dramáticas me la mando, todos se están preguntando quién eres. Claro que nadie sabe quién eres, he escuchado que la mayoría dice que eres muy caliente y que tu cabello es hermoso. – No saben quién soy, ¿verdad?– ella se queda mirando mi rostro angustiado, frunce el entrecejo. – No claro que no, nadie te conoce por ser nueva. ¿porque no quieren que sepas quién eres? ¿Eres la hija de un mafioso?, porque si es así me iré antes de que me mates– ella lo dice en broma pero su rostro es serio, yo pongo los ojos en blanco. – No, estás loca. No soy la hija de la mafia solo...– ya sabes soy hija de un rey, nada común aunque bien parece que a mi padre se le queda corto eso de la mafia él es peor. Ojalá pudiera ser comunicativa con ella, pero no la conozco lo suficiente para contarle la verdad, quien me confirma que mañana a primera hora vaya con la noticia a la prensa– Soy una chica ordinaria. Ella se me queda mirando con una mueca rara y después se encoge de hombros. Ella no indaga más y realmente lo agradezco. – Bueno, ya quiero que me digas cómo te habló Cole Miller. Él es un dios en la cama, con solo mirarle creo que ya tienes un orgasmo. Y la voz que tiene es muy imponente, una vez me pidió un lápiz y mi oído tuvo un orgasmo con escuchar su voz– pongo una cara de asco, pero luego comienzo a reír, no se como esta chica dice estas cosas. – No quiero saber las actividades sexuales de ese chico, ¿Te has enrollado con él?– le pregunto, si me dice que si saber que es un tonta completamente. –No, claro que no– niega con su cabeza, pero luego parece recordar algo–. Pero una chica de tercero dijo que con él se había vuelto ninfómana, al parecer es adictivo– lo dice con una cara picara. – Bien por ella, pero no hay nada de qué hablar de él. A mí no me interesa, yo estoy bien sola, y no hables de él como si fuera un dios griego. – Ya, hablas enserio, ¿Hace cuánto no tienes sexo?– esa pregunta no es que me incomode al parecer Ally le gusta hablar del tema, pero siempre me hacen lo mismo, cuestionándome acerca de mi actividad s****l. – ¿Esto tiene algo que ver? — mi murmuró es tan bajo que parece un susurro, ella frunce el ceño y después abre los ojos como platos. – ¿Eres virgen?– murmura algo alto, que discreta esta chica. – ¡No! claro que no, es solo que... – mi suspiro quizá podría llegar a Marte.– Hace tiempo tuve relaciones con dos chicos, no me sentía cómoda y nunca llegaba. Así que al parecer el sexo y yo no nos llevamos bien; bien por lo que lo hacen pero yo no voy por ese rumbo. Se hace un silencio incómodo, odio esos silencios. – No has encontrado al chico que te haga llegar, no hay otra lógica, ya lo encontrarás y cuando lo encuentres te vas a convertir igual que la chica ninfómana– río por la forma en lo que lo dice. – Sí, claro. – ¿Y si lo haces con Cole? dicen que es maravilloso en la cama – la miró como si le hubiera salido un cabeza detrás de ella. Hago una mueca de asco y golpeó su cabeza, ella ríe. – Creo que necesitas respirar, tantos guiones que tienes que estudiar, están que te hacen fantasear. – Si, creo que necesito divertirme...– deja las palabras en el aire y la miró con una interrogativa, tiene una sonrisa de niña pequeña pidiendo un dulce. – ¿Qué quieres?– conozco esa cara, porque es la misma que hago yo cuando quiero algo. – Hay una fiesta de Camille Campbell… – ¿Quién es esa?– la interrumpo – Es capitana de las porristas, es buena, nos invitó a todos a su fiesta. – ¿Fiesta un lunes? – No se pudo hacer el sábado porque hubo entrenamiento de Porrista, por eso lo hizo hoy. Anda vamos me voy a morir entre tanto guiones y aparte van a estar algunos jugadores de hockey, necesito que mi vista tenga acción. Me pone una carita de cachorro, con un puchero y ojos entrecerrados me hace recordar a mis chicas, extraño tanto a Adison y Bonnie, aparte desde hace una buena temporada que no voy a una fiesta. ¿Por qué no?, le doy una respuesta afirmativa que la hace chillar, me tapó los oídos y me voy a mi habitación a arreglar que me voy a poner, no tengo mucha ropa de fiesta, ya que se supone que vine a estudiar. Salgo a comprar ropa con ally y ella elige varios atuendo inapropiados. [...] Después de elegir el atuendo apropiado salgo de la habitación, mi vestimenta es algo simple: Un falda short, la parte de atrás es un short y la parte de adelante en una falda con botones que van al medio, es negra y se me ven mucho las piernas. Hace un poco de frío por lo que me pongo un body n***o de mangas y cuello alto. Me pongo unas zapatillas blancas y ally me hace planchar mi cabello. Me maquillo algo ligero, solo me pongo una máscara de pestañas que hace ver mis ojos más llamativos y me pongo un brillo de labios, ya de por si mis labios son de un rosa muy fuerte. Me miro en el espejo y me doy mi propia afirmación, he vivido el resto de mi vida llena de trajes, vestidos y tacones. Creo que muy pocas veces me visto informal, bueno solo cuando me escapaba a las discotecas en la ciudad. Salgo a la sala y veo a Ally con su vestido, no si es vestido, más parece un polo grande que con las justas le tapa el trasero. – ¿Vas a ir así?– le preguntó, se miró de pies a cabeza. – ¿Qué tiene de malo? – Parece como si fueras a salir a la calle no a una discoteca. – Voy a salir a la calle– se encoge de hombros con una sonrisa– A ver yo te pregunto ¿tú por qué vas casi desnuda? – No estoy desnuda, llevo un vestido – le digo, ella se señala su vestido. – Un vestido que no muestra mucho, debiste ir igual que yo. Y hablemos del dichoso vestido, es n***o con extrapers, le llega a los muslos es súper pegado en mi vida me pondría un vestido así, si he usado vestidos chiquitos pero jamás uno así. – Ay no jodas y mueve el culo que vamos tarde– dice ya dándose por vencida. – Nunca vamos tarde, la gente se va temprano– eso es lo que la abuela siempre decía. Ella se ríe y salimos de la casa. [...] Al llegar a la casa una chica nos abre la puerta. Su cabello es súper rubio y tiene unos llamativos ojos azules. –Hola Ally, que bueno que si pudiste venir, pasen– ella se pone a un lado y nos deja pasar, me sonríe. – Hola Camille, te presento a una amiga, ella es Krystal– la saludo– Ella es Camille la anfitriona de esta fiesta. – Hola mucho gusto– le doy la mano, pero me abraza y me da un beso en la mejilla, me sorprendo por la efusividad. – Hola hermosa, bueno pónganse cómodas en la cocina están las bebidas, bueno diviértanse– se va a un grupo de chicas y chicos. – Parece buena gente. – Ella es un amor, nada que ver con el resto de animadoras. Nos adentramos más en el lugar, huele a sudor a cerveza y a m*******a. Nos adentramos más a la fiesta y una chica está bailando en sujetador sobre la mesa y un chico está que le coqueteaba. Ally me lleva a una parte donde se puede ver todo el alborotó. – Quieres una cerveza– prácticamente grita para poder escucharla, asiento con la cabeza y nos lleva a la cocina. Al acercarnos un chico choca conmigo para llegar al baño a vomitar. Apenas llegamos a la cocina muchos chicos se encuentran ahí, y todos tienen casacas iguales, Ally me dice que son del equipo de fútbol americano, y asiento reconociendo la sudadera de la cual conocí a Cole esta mañana. Al acercarnos un chico con apariencia de bad boy le sonríe a Ally de reojo me doy cuenta que ella rueda los ojos. – Hola, muñeca– el cuerpo de Ally se pone tenso. – No jodas, Matt – sus amigos del chico comienzan a abuchear, él chico es súper bueno. No es mi estilo, pero no significa que no observe, su cabellera negra es muy rizada y ojos marrones se ven que son algo claros, pero no destino el color por la tenue luz de la cocina. Su piel es de un color bronceado envidiable. El chico que ahora se que se llama Matt posa su mirada en mí. La sonrisa ladeada que da hace que frunza el ceño. – ¿Y tú quién eres?– la vista de los otros chicos se fijan en mí. – Es mi amiga y no te interesa– Ally se apresura a decir, interiormente se lo agradezco, va por unos vasos con cerveza y regresa casi enseguida. – Qué pasa muñeca, no quieres que conozca a tu amiga. Me quieres solo para ti– La mirada de superioridad que da me hace enfurece y al mismo tiempo querer reír, Ally está roja hasta las orejas. – En primer lugar yo no te quiero conocer, y en segundo lugar no creo que a mi amiga le guste tenerte para ti – enumero con los dedos, el chico frunce el entrecejo tras mis palabras. Una voz fuerte se siente a mi espalda, que hace que el cabello de mi nuca se erice. – ¿Qué pasa aquí, Matt? – Cole Miller se pone al lado del grosero de Matt. – Controla a tu amigo,Cole. Nosotras ya nos vamos– Ally mira muy feo al chico y nos retiramos. Antes de irnos miró directamente a la cara cincelada de Cole. Sus ojos llaman mucho la atención, esta vez le doy una mirada de superioridad como me enseñó addison. Nos vamos a la parte de afuera, donde hay un chico vomitando al otro lado de los arbustos. – ¿Quién era ese chico? – le pregunto a Ally. – Matthew Harper, el chico que no acepta que sea la única chica que no le intereso, mejor amigo de Cole Miller y bueno mi ex novio– Miro su cara frustrada y mis ojos se abren. – ¡¿Fueron novios?!– me sorprendo por lo último que dijo, ya que no parece para nada su tipo. – Sí pero hace mucho, tanto que ni se si fue verdad o no. – Si ya no te interesa, déjale en claro que no te moleste mas. – Ese es el problema, que si me interesa, y yo solo le sigo el rollo pero tienes razón ya debo olvidarme de él y pasar la página. Pero hay algo que me hace no hacerlo lo único que quisiera es que me trate como a las otras, ya perdí la cuenta de cuantas pasan por su cama. – Bueno en ese caso estás jodida, ese chico tiene cara de follar a todo lo que tenga v****a. – Ya lo sé, no tienes ni que decírmelo, cambiando de tema. Cole no dejó de verte ni un segundo –frunzo el ceño y ella me da su sonrisa pícara. – No me interesa, que mire todo lo que quiera. pero que no toque, ahí si es un problema – ella se comienza a reír, unos dos chicos se paran frente a nosotras. – Que hacen tan solas chiquitas – La mirada que nos dan no me gusta. Más que todo porque noto que los chicos están muy borrachos creo que Ally piensa lo mismo que yo, ya que siento como se estremece. Esto no me da buena pinta, para nada. Mal momento para decirle a Sam que se tome la noche libre.
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