Descubierto_6

1984 Words
Dexter cerró la llave de la ducha y salió tapándose la cintura con una toalla, tal vez ya era momento de cortarse el pelo, lo tenía demasiado largo y no le gustaba. Cogió unas tijeras y se lo recortó casi al completo, repasando con la maquinilla la parte de atrás para dejarlo prácticamente al 0, con un poco más de pelo por arriba, y sonrió. Le gustaba cambiar su forma de verse con frecuencia, se sentía más libre, y después de todo lo vivido con su ex, no quería más ataduras ni prisiones. Saga ahora vivía con él desde hacía dos semanas y, a pesar de sentirse más tranquilo, sentía que algo no iba bien. No sabían nada de la manada, desde aquella vez que el lobo estuvo tan herido, no sabían nada. Se fue a la cocina e intentó distraerse mientras cocinaba, necesitaba mantener a Saga a salvo y no sabía como hacerlo, el hombre tenía amigos en la manada... A lo mejor alguno podía ayudarlo. Estuvo dándole vueltas a la cabeza hasta que notó unos brazos en su cadera y sonrió, solo Saga lo abrazaba con tanta ternura, no se dio cuenta de que había llegado al piso, menos mal que él estaba a punto de terminar la comida. -Saga... Tengo que irme a trabajar... - le dijo con cuidado. Él asintió y le dio un tierno beso antes de ayudarle con la mesa. Estaba seguro de que Dexter no quería poner en riesgo su trabajo, pero el hombre seguía mordiendo su labio fuertemente. - Dex... ¿Hay algo que deba saber? - alzó una ceja ante el nerviosismo de Dexter y no pudo resistirse a besarle el labio tan tentador que Dexter se mordía. Cuando el hombre pasó sus brazos por el cuello creyó saber qué le preocupaba al hombre. - Te preocupa el que me quede sólo en tu casa mientras te vas a trabajar... - Dexter asintió intentando no ser demasiado obvio, Saga sabía defenderse perfectamente, por dios, era un hombre lobo, él no podría defenderlo mejor de lo que Saga lo haría. Pero igualmente estaba preocupado y no sabía que hacer. Tres horas después había considerado seriamente ir a casa a verificar el estado de Saga puesto que él no le cogía el teléfono, se decía a sí mismo que no debía preocuparse y que seguramente estaría dormido, pero dos horas después se sintió demasiado mal y adelantó todo el trabajo que pudo para salir una hora antes y se dirigió al coche, demasiado nervioso. - Por tu padre, Saga... Es el tercer mensaje que te dejo en 15 minutos. ¡Contesta al maldito teléfono! - unos segundos después de colgar estaba en la esquina del taller. Se extrañó al encontrar cuatro Harley aparcadas en la puerta y entró con cuidado. Saga nunca recibía a tanta gente al mismo tiempo. - ¿Saga? ¿Estás bien?. - - ¿Y tu quién eres? Si podemos saberlo... Porque desde luego un lobo no... - escuchó una voz detrás de él mientras notaba un cuchillo en su cuello. Estaba seguro de que había entrado al taller de Saga pero no pensaba que el hombre estaba en líos. - No me gustan las sorpresas... Y vienes preguntando por Saga... ¿Qué opinas Saga? ¿Lo matamos? - Saga vio a su compañero y se puso aún más pálido si podía ser posible, estaba tirado en una esquina del taller lleno de sangre y moretones. Se notaba que le habían dado una paliza y el pobre hombre no podía mantenerse ni sentado recto, y podía ver que el hombre trataba de hacerse ver menos dañado de lo que estaba para proteger a Dexter pero no lo conseguía. Ahí Dexter supo que estaba perdidamente enamorado de Saga. Y que debía sacarlo de esa vida de violencia, costase lo que costase. - ¿Se puede saber porqué diablos tenéis así a Saga? ¡Él no ha hecho nada! - exclamó con toda la intención de hacer reaccionar a Saga, estaba seguro de que el lobo tenía más agresividad de la que demostraba, solo hacía falta tocar lo que era suyo. - No conocéis a Saga en lo más mínimo. Sólo os interesa que haga lo que vosotros queréis porque es fuerte y atractivo pero no tenéis en cuenta sus sentimientos. ¿Porqué no podéis dejarlo en paz?- - Porque es el más manejable de la manada. - contestó uno de los más grandes que él identificó cómo el posible líder, encogiéndose de hombros. Se relamió los labios y a Dexter casi le da una arcada al imaginar el porqué de ese gesto - Y por esa razón tiene que volver con nostros. No tiene a dónde ir ni nadie que lo pueda amar jamás. Nos debe aún 6 años de su vida, y de su cuerpo, y los vamos a aprovechar muy bien... - A Dexter le dio una arcada del asco que le produjo imaginar a Saga en ese contexto, pasado de mano en mano como si fuera un trapo. Se preguntó si ya había estado en una situación así y al ver cómo sus ojos habían perdido todo el brillo, intuyó que cuando ellos se acostaron fue la primera vez que Saga había estado arriba. Por eso le dijo que nunca había hecho eso. Dexter nunca en su vida sintió su sangre correr por sus venas más alteradas. Aquello le pareció un abuso por parte de aquellos que se hacían llamar su familia, la familia no abusa de su gente, aunque no sea de sangre. Sintió mucha lástima por Saga. Y ahí comprendió que el amor que sentía por ese hombre iba más allá que una simple defensa. - ¿Alguna vez habéis gastado al menos un minuto en conocerle? Claro que no. Porque si lo hubieseis hecho os hubierais enamorado de él igual que lo he hecho yo.- Dexter se sentía valiente a pesar de saber que iba a recibir una buena reprimenda por ello. - Sois unos egoístas y me da igual lo que hagáis conmigo pero a él dejarlo en paz... Le escupiste y le dijiste que no lo querías en la manada y que para tí estaba muerto. Pues demuéstralo si tan valiente te sientes. - Uno de los hombres más grandes avanzó a pasado gigantes hasta Dexter que se mantuvo impasible esperando la reacción del hombre. Sabía pelear, y nadie iba a intimidarlo. Justo cuando el hombre llegó hasta él sintió un jalón en su ropa que lo puso en los brazos de Saga. - Riley... Cómo te atrevas a tocar un sólo pelo de la cabeza de Dexter date por muerto. - sentenció Saga con una grutual voz de amenaza. - No puede ser... Te has enamorado de él. De un simple humano... - su voz reflejaba burla y asco.. - Esto es increíble Saga... Que te hayas enamorado... De ese humano sí y de mi hermana no... Eres un desgraciado y pienso matarle por ello. Porque quiero que veas como le arranco la garganta y tú sufres por ello. - Saga se lanzó contra él y lo lanzó al otro extremo de la tienda, pudiendo escuchar claramente el sonido de huesos rotos y por cómo se levantó, Dexter tenía la certeza de que había sido la columna. Saga tenía razón. Con lo suyo no se juega. Antes de que empezara una batalla, Dexter pensaba que podía hacerlos entrar en razón. Por eso en cuánto Saga le atrajo detrás suya decidió que era momento de hablar, quería entender porque tanto odio hacia Saga. - ¿Tan sólo le odiáis porque era vuestra puta personal y se fue? ¿Enserio me estáis diciendo que desprecias tanto la vida de un ser humano que se supone que es vuestro hermano, tan sólo por sus gustos sexuales? No os merecéis ser llamados animales porque ellos, desde luego, son mucho más civilizados que vosotros. - Dexter estaba rojo de rabia y salió de su escondite detrás de Saga para sujetar al hombre. Sentía que él estaba pagando por crímenes que no había cometido y se sentía miserable por él. El hombre le alzó una ceja y le repasó con la mirada, no entendía como alguien como Dexter estaba allí, no tenía ni la mitad de cuerpo atlético que ellos, y encima tenía la boca demasiado suelta. Saga ni siquiera sabía hacer un buen trabajo para callarle la boca a ese hombre, aunque estaban seguros de que era Saga el que le ponía el c*** a ese hombre por las noches. Ellos conseguían que se lo pusiera a todos los de la manada... No podría ser diferente con ese niño bonito. Dexter se colocó delante de Saga y éste sintió su sangre arder al ver que era su compañero el que tenía que defenderlo de todos aquellos idiotas inútiles, y más aún cuando vio al hermano de Riley agarrarlo del cuello y tirarlo al suelo con intención de quitarle la ropa. Los segundos pasaron demasiado despacio y se sintió como otro de ellos le agarraba y a Dexter le arrancaban la camiseta. - ¿Enserio? Eres tan poco hombre que necesitas v*olarme para sentirte bien contigo mismo? ¿Para sentirte hombre? - Riley nadaba en rabia. - Deja libre a Saga y quédate conmigo. - Riley dejó salir una carcajada tan grande que casi se le disloca la mandíbula, hizo una señal a uno de ellos que golpeó a Saga en la cabeza con una de sus herramientas y cogieron a Dexter para llevárselo. No era Saga con su cuerpo atlético pero un agujero siempre sería un agujero. Y con suerte podrían hacerle tanto daño emocional a Saga que suplicaría ser cambiado por el niñito de ciudad y saldrían ganando todos. Dexter sentía su sangre hervir y en cuanto encontró oportunidad se apartó antes de que lo metieran en un coche y le reventó la cabeza a uno de ellos con la puerta del coche y le quitaba la pistola que llevaba en el pantalón antes de apuntar a Riley. - Tienes 10 segundos para salir de aquí y dejas a Saga conmigo. Que tú seas un desgraciado no significa que él tenga que pagar por ello. - quitó el seguro de la pistola y le apuntó con él. - Deja aquí a Saga, él ahora está conmigo. Y no te preocupes por él que el agujero de la relación soy yo, por lo menos alguien respeta sus gustos. - Riley alzó las manos e hizo una seña a los demás antes de coger la moto y largarse criticando por lo bajo a Dexter. Saga no podía estar más orgulloso de su chico. Sabía que quería ser algo más en la vida de ese hombre, pero hasta ese momento no se había dado cuenta de cuánto deseaba formar una vida a su lado, disfrutar de la vida con él, despertar a su lado. Que le enseñase lo que era ser feliz y que pudiera hacerlo durante todos los días de su vida. - Después de esto... Dex... - dijo Saga antes de alzar a Dexter en brazos. - ¿Querrías aceptarme el honor de ser mi novio formal? - Dexter alzó una ceja antes de reírse de la situación, obviamente lo que menos se esperaba por parte de Saga era esa pregunta. Pero había algo que le daba mucha curiosidad y necesitaba resolver la duda. - Oye Saga... ¿Tú prefieres arriba o abajo? - dijo acercándose a él antes de sacarle la camiseta y acariciar su pecho desnudo. Saga alzó una ceja e hizo gesto con las caderas que le daba a entender que le encantaba dar. - Me lo imaginaba... Nos vamos a llevar bien... - Guió a Saga escaleras arriba mientras sonreía complacido, defendería a Saga de cualquier cosa que le sucediese y tenía planeado ir mañana a pasar el día con él, pero no sabía cómo planteárselo.
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