+++++++ El aire de la noche me golpeó con fuerza, una mezcla de frío y humedad que calaba en mis huesos mientras salía del edificio. Sentía la cabeza pesada, llena de pensamientos caóticos que no podía organizar. Las llaves de mi nuevo apartamento aún colgaban de mi mano, un peso simbólico de la decisión que había tomado. Me detuve en la acera, mirando alrededor en busca de un taxi. Solo quería irme, alejarme de ese lugar, de la presencia abrumadora de Iván, y tratar de encontrar algún respiro, aunque sabía que eso sería casi imposible. Mientras levantaba la mano para señalar un taxi que se acercaba, un coche n***o se detuvo frente a mí. Al principio, pensé que era un servicio más, pero cuando la ventana del copiloto se bajó, reconocí al hombre al volante. Era el mismo conductor que me h

