Ella se levantó de la cama, pero antes dejó el dinero sobre la cama, como una paranoia empezó a caminar de un lado hacia otro diciendo que todo era un error, que lamentaba ser pobre y que las cosas no salieran como debían ser. Fue ahí cuando salí de la cama en ropa interior y me posé frente a ella, le dije que todo lo que pasa es por algo, ya que la presencia de Iván es buena, su dinero y nuestro trabajo harán que salgamos de esta maldita pobreza. De una vez me fui a sus brazos, le dije que deje de pensar mal de él o maldecir todo lo que nos pasa, sí, que el dinero de Iván no es de a gratis, es un pago de ese contrato y del trabajo que estoy haciendo. Ya es tiempo de que salgamos de la maldita pobreza. Ella asiente al mismo tiempo que me dice que me cuidará, que primero quiere conocer a

