Mientras ingresamos a la casa, suspiro. Es igual de bonita que la de Leonardo. "Se le hace a ti", comentó señalando a Melisa. "Así es, amor", respondí orgullosa y divertida. Camilado y abre la puerta para que yo ingrese. Diálogo: "Es raro que ya no seas mi cuñada", comenta, y yo suspiro. Diálogo: "Aún estamos casados", de igual forma comento. En cuanto ingreso, ella cierra la puerta. Diálogo: "Ojalá las cosas hubieran terminado de otra manera", comenta, y yo suspiro con tristeza. Diálogo: "Nada puede salir bien de algo así", murmuro, y ella me mira con tristeza. Decido ir a descansar porque me estoy durmiendo parada. Avanzo mientras Melisa me indica cuál sería mi habitación al lado de la suya. Diálogo: "Gracias por todo, Melisa", comento como si fuera ella, y me abraza. Diálogo:

