12

1958 Words

"Porque serás mi esposa", responde con calma, y me doy cuenta de que sigue trabajando mientras yo estoy sentada en su regazo. "¿No te incomodo?", pregunto, todavía asimilando la situación. "Claro que no, eres muy liviana y en todo caso, no siento las piernas", murmura. Esta afirmación me deja sorprendida. "¿No sientes las piernas?", pregunto. Entonces señalo su entrepierna, que ya está muy dura y mi boca se llena de baba por probarla. "¡Eso sí!", se ríe. "Mira", comenta, captando mi atención. Sus manos se desplazan por encima de sus cuádriceps, justo donde termina el torso, un poco más abajo, y dice: "Al principio de la pierna ya no siento nada". Tras un momento agrega con diversión: "Después de eso, sí". Sigue trabajando mientras yo observo, intrigada. Pregunto: "¿Cómo fue?". Su res

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD