• CAPÍTULO XXXVI •

2594 Words

No sé cuanto tiempo había pasado bajo aquella oscuridad. Mi cuerpo entero se encontraba fatigado, todo me dolía, mis ojos por llorar, mi garganta reseca con aquél trapo que hacía más grande el calambre en mí mandibula, mis rodillas y brazos también dolían y sangraban tanto que llegaban a manchar las sábanas blancas de aquella cama y, para colmo, mi estómago parecía haberse aislado pidiendo comida a pesar de sentir que si comía, nada pasaría de mi garganta hecha un nudo por el miedo.  Había dejado de llorar hace ya bastante tiempo y mi cuerpo había dejado de temblar en el momento en que aquellos temblores se conviertieron en fuertes  calambres.  Quería creer que mis amigos en éstos momentos estarían buscándome pero sabía que nada más lo harían una vez pasado los días, aunque a juzgar por

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD